Lo Primero que Debes Saber Antes de Entrar
Okay, seamos realistas. Probablemente llegaste aquí porque viste esa fachada cubierta de azulejos azules y blancos en la calle Madero y te preguntaste: «¿Qué hay por dentro de la Casa de los Azulejos?» La respuesta corta: mucho más de lo que imaginas.
Como guía local que ha llevado a docenas de turistas (y chilangos curiosos) por este lugar, te voy a contar exactamente qué vas a encontrar cuando cruces ese portón de cantera. Y lo mejor: la entrada es completamente gratuita. Sí, leíste bien. Cero pesos para entrar, caminar por el patio central, tomar fotos y admirar un mural de José Clemente Orozco.
¿Qué es Exactamente Este Lugar?
La Casa de los Azulejos por dentro es básicamente un palacio novohispano del siglo XVIII (18) que ahora funciona como restaurante Sanborns y tienda departamental. Pero aquí viene lo interesante: mantiene prácticamente intacta su arquitectura colonial original. Estamos hablando de columnas de cantera, vigas de madera de hace 200 años, azulejos históricos en paredes interiores y una distribución espacial que te transporta directo a la época virreinal.
Datos clave antes de entrar:
| Información | Detalles |
|---|---|
| Dirección | Av. Francisco I. Madero 4, Centro Histórico |
| Horario | Todos los días de 7:00 AM a 1:00 AM |
| Entrada | Gratuita (no necesitas consumir) |
| Metro más cercano | Bellas Artes (Líneas 2 y 8) |
| Tiempo recomendado | 30-45 minutos si solo recorres / 1.5-2 horas si comes |
| Accesibilidad | Sí, hay rampas y elevador |
Recomendación de guía local: Llega temprano (entre 8:00-9:30 AM) si quieres fotos sin multitudes. El patio se llena considerablemente después de las 11:00 AM, especialmente los fines de semana.
El Patio Central: El Corazón de la Casa de los Azulejos por Dentro
Cuando entras por la puerta principal de la calle Madero, pasas primero por la tienda Sanborns (hablaremos de ella después). Pero sigue caminando hacia el fondo y BAM: el patio central te golpea con toda su majestuosidad colonial.
Este patio es lo que hace que la Casa de los Azulejos por dentro sea tan especial. No es un museo muerto; es un espacio vivo donde la gente desayuna, come y cena rodeada de arquitectura colonial de hace más de 300 años.
La Arquitectura del Patio
Las columnas estriadas de cantera son lo primero que captura la mirada. Altas, elegantes, con estrías verticales talladas a mano que sostienen los corredores del segundo piso. Estas columnas soportan vigas de madera originales que han resistido terremotos, revoluciones y más de dos siglos de historia capitalina.
El techo de vitrales es una adición del siglo pasado, instalado en 1919 cuando los hermanos Sanborn (venían de California) compraron el edificio. Este techo transforma completamente la experiencia de la Casa de los Azulejos por dentro: permite que la luz natural bañe el patio creando un efecto de invernadero victoriano, pero te protege de la lluvia. En la época virreinal, este patio estaba completamente abierto al cielo.
La fuente barroca se conserva en uno de los muros laterales del patio, un elemento decorativo típico del barroco novohispano. Presenta relieves trabajados en cantera con volutas y motivos vegetales. Los Condes del Valle de Orizaba la usaban como fuente ornamental y para el suministro de agua a la casona.
El Restaurante en el Patio
Las mesas del restaurante Sanborns ocupan todo el patio central. Puedes sentarte literalmente donde los condes organizaban tertulias aristocráticas en el siglo 18. La disposición de las mesas respeta la arquitectura original: ninguna columna fue removida, ningún muro derribado para «modernizar» el espacio.
Consejo si vas a comer: Pide mesa «junto a la fuente» o «cerca de las columnas del fondo» cuando llegues. Son las ubicaciones más fotogénicas y tranquilas del patio.
La Escalera Principal y el Mural Omnisciencia de Orozco
Si, en cambio, solo vas a ver una cosa por dentro de la Casa de los Azulejos (además del patio), que sea la escalera principal. Aquí es donde la historia arquitectónica se encuentra con el arte muralista mexicano.
Subiendo la Escalera Histórica
La escalera principal está ubicada al fondo del patio, a mano derecha si entras desde Madero. Es una escalera de cantera con un rodapié (la parte baja de la pared) completamente cubierto de azulejos de Talavera poblana originales. Estos azulejos muestran patrones geométricos en azul cobalto sobre fondo blanco, el estilo característico de la época.
Pero aquí viene la sorpresa: cuando llegas al descanso de la escalera, te encuentras cara a cara con «Omnisciencia», el mural de José Clemente Orozco.
El mural «Omnisciencia» (1925)
Este mural fue pintado por unos de los máximos muralistas mexicanos, José Clemente Orozco en 1925, durante el auge del movimiento artístico y cultural que vivió el país luego de la Revolución. Representa tres figuras monumentales en tonos dorados, ocres y rojos intensos. Las figuras simbolizan la Trinidad cristiana reinterpretada con un lenguaje visual revolucionario.
Dato revelador: Este es uno de los primeros murales de Orozco, creado el mismo año que comenzaba a trabajar en la Escuela Nacional Preparatoria. Aquí puedes ver el desarrollo temprano de su estilo dramático y expresionista que lo convertiría en uno de los «tres grandes» muralistas junto con Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros.
El Escudo Nobiliario
En el mismo descanso de la escalera, sobre el mural, se conserva el único escudo heráldico original de los Condes del Valle de Orizaba. Es una pieza de cantera tallada con los símbolos nobiliarios de la familia Vivero-Suárez de Peredo: cruces, castillos y leones que representaban el linaje español de los condes.
El Restaurante Sanborns: Qué Comer y Cuánto Cuesta
Tal vez Sanborns no tenga la comida mexicana más deliciosa de la ciudad. Sin embargo, comer en la Casa de los Azulejos por dentro es una experiencia que mezcla historia, arquitectura y comida a precios sorprendentemente razonables.
El Menú: Qué Vale la Pena Ordenar
Desayunos (7:00 AM – 12:00 PM):
- Chilaquiles verdes o rojos: El plato más popular, servido en platos de Talavera.
- Huevos a la mexicana con frijoles: Clásico y bien ejecutado.
- Hot cakes con fruta: Porción generosa, ideal si viajas con niños.
- Café americano: Refill ilimitado.
Comidas y cenas:
- Enchiladas suizas: El platillo signature de Sanborns, bañadas en crema y queso gratinado.
- Sopes variados: Opción para probar varios sabores (cochinita pibil, tinga, rajas).
- Filete de pescado empanizado: Sorprendentemente bueno, con arroz y ensalada.
- Club Sándwich especial Sanborns: Cuatro pisos de pan con pollo, jamón, tocino y queso.
Postres que no puedes perderte:
- Pay de queso: Cremoso, estilo Nueva York.
- Churros con chocolate caliente: Perfecto para compartir.
La Experiencia de Comer Aquí
No vienes a Sanborns por la comida espectacular. Vienes por la experiencia de desayunar por dentro de un palacio del siglo XVIII, con murales de Orozco arriba y azulejos de Talavera rodeándote. El servicio es amable (aunque puede ser lento en horas pico), las porciones son generosas y los precios honestos para estar en pleno Centro Histórico.
Mejor momento para comer en la Casa de los Azulejos: Entre 3:00-5:00 PM (después del rush de comida) o entre 8:00-9:30 AM (desayuno tranquilo antes de las multitudes).
La Tienda Sanborns: De Dulces a Libros
Apenas entras a la Casa de los Azulejos, lo primero que encuentras es la tienda departamental de Sanborns. La tienda ocupa salones originales del palacio que fueron adaptados manteniendo elementos arquitectónicos coloniales.
¿Qué Venden en la Tienda de Sanborns?
Sección de dulces y chocolates:
- Cajetas de Celaya artesanales.
- Chocolates mexicanos de marca Turin.
- Dulces típicos mexicanos: alegrías, palanquetas, cocadas.
- Chocolates importados europeos.
Sección de libros y revistas:
- Best sellers en español.
- Libros sobre historia de México.
- Guías turísticas de CDMX.
- Revistas nacionales e internacionales.
Regalos y souvenirs:
- Artesanías mexicanas (alebrijes, talavera decorativa).
- Joyería de plata de Taxco.
- Postales vintage de la Ciudad de México.
- Réplicas de arte popular.
Farmacia y productos personales: Sí, hay una farmacia completa adentro (de hecho ese era el concepto original de los hermanos Sanborns). Útil si necesitas algo urgente durante tu recorrido por el Centro Histórico.
¿Vale la Pena Comprar Aquí?
Precios realistas: Los productos son entre 10-20% más caros que en tiendas regulares, pero no es abusivo considerando la ubicación turística. Los dulces y chocolates artesanales tienen precios justos.
Lo que sí vale la pena comprar:
- Dulces típicos mexicanos (buena calidad, empaque bonito para regalo).
- Libros sobre historia de CDMX (tienen ediciones que no encuentras fácil en otros lados).
- Artesanía mexicana (a veces tienen cosas interesantes).
Lo que NO vale la pena:
- Revistas internacionales (precio inflado)
- Productos de farmacia (más caros que en farmacias regulares)
Consejo de local: Usa la tienda como un «museo gratuito adicional». Camina tranquilo, observa la arquitectura de los salones, mira los productos sin presión de comprar. Los empleados están acostumbrados a turistas que solo recorren.
Arquitectura Interior: Columnas, Vigas y Azulejos
Ahora hablemos de los detalles arquitectónicos que hacen de la Casa de los Azulejos por dentro un verdadero tesoro patrimonial.
Estilo Arquitectónico
La Casa de los Azulejos presenta una mezcla de arquitectura barroca novohispana con influencias mudéjares (el estilo árabe-español que llegó a México durante la colonia). Esta fusión es típica de los años 1700 en México, cuando la nobleza novohispana quería demostrar riqueza mezclando lo europeo con toques locales.
Las Columnas: Maestría del Uso de la Cantera
Las columnas del patio son auténticas esculturas arquitectónicas. Cada una presenta:
- Estrías verticales talladas manualmente en cantera.
- Capiteles decorados con motivos de follaje estilizado.
- Bases octagonales con molduras geométricas.
- Altura de aproximadamente 6 metros desde el piso hasta las vigas.
Dato técnico: La cantera (piedra) usada proviene de canteras cercanas a Querétaro, el material preferido de la arquitectura colonial por su resistencia y belleza.
Las Vigas de Madera Originales
En los corredores del segundo piso, observa hacia arriba: las vigas de madera que sostienen el techo son originales del siglo XVIII (18). Han sido restauradas múltiples veces pero mantienen su estructura primaria. Algunas todavía muestran marcas de herramientas manuales de carpinteros coloniales.
Los Azulejos Interiores
Mientras la fachada exterior se roba usualmente todo el protagonismo (de ahí el nombre del edificio), los azulejos por dentro son igualmente impresionantes:
En la escalera principal:
- Rodapié completo de azulejos de Talavera Poblana.
- Patrones geométricos en azul y blanco.
- Fecha aproximada: 1790-1800.
En pasillos del segundo piso:
- Zócalos de azulejos con diseños florales.
- Algunos paneles muestran escenas campestres.
- Estado de conservación: excelente.
En los baños (sí, hasta los baños son históricos):
- Azulejos de principios del siglo XX (20).
- Mezclan estilo Art Nouveau con talavera tradicional.
- Los baños públicos están junto al mural de José Clemente Orozco.
Las Rejas de Hierro Forjado
Los corredores del segundo piso tienen barandales de hierro forjado con diseños de volutas y motivos vegetales. Este tipo de herrería es característico de la arquitectura colonial mexicana, donde artesanos indígenas mezclaban técnicas europeas con simbolismos prehispánicos.
Segundo y Tercer Piso: Las Vistas Secretas
La mayoría de los visitantes se quedan en el patio central y no exploran los pisos superiores. Error mayúsculo. Aquí arriba hay rincones fascinantes y vistas privilegiadas.
Segundo Piso: Comedores Adicionales
Subiendo por la escalera principal (después de admirar el mural de José Clemente Orozco), llegas al segundo piso donde Sanborns tiene comedores adicionales. Estos salones ocupan lo que fueron las habitaciones privadas de los Condes del Valle de Orizaba.
Qué ver en el segundo piso:
- Corredores con vista al patio: Desde aquí tienes una perspectiva aérea perfecta del patio central. Ideal para fotos desde arriba.
- Ventanas originales con vidrios biselados: Algunas ventanas conservan vidrios emplomados del siglo XIX (19).
- Techos con vigas de madera expuestas: Arquitectura colonial en su máxima expresión.
¿Puedes subir sin consumir? Técnicamente sí, nadie te va a detener si subes tranquilamente como turista curioso. Solo sé discreto y respetuoso con los comensales.
Tercer Piso: El Comedor Secreto
Aquí viene el dato que pocos conocen: hay un tercer piso con un comedor que no siempre está disponible al público. Este piso se reserva para grupos grandes o eventos especiales.
La vista desde el tercer piso: Si tienes suerte de subir (pregunta al host si está abierto), desde las ventanas orientadas hacia el norte tienes una vista directa al Palacio de Bellas Artes. Es especialmente bonita al atardecer cuando el sol ilumina la cúpula dorada del palacio.
Consejo de guía local: Si vas en grupo de 6+ personas, pide específicamente mesa en el tercer piso con vista al Palacio de Bellas Artes. Vale completamente la pena.
Historia Viva: Del Jockey Club a Sanborns
Para entender la Casa de los Azulejos por dentro, necesitas conocer su transformación a lo largo del siglo veinte.
Durante la Revolución Mexicana
En 1914-1915, durante la ocupación zapatista de la Ciudad de México, la Casa de los Azulejos albergó brevemente la Casa del Obrero Mundial, una organización sindical revolucionaria. Existe una fotografía histórica famosa de soldados zapatistas comiendo en el patio, sentados exactamente donde hoy desayunan turistas.
1919: Los Hermanos Sanborn Compran el Palacio
Walter y Frank Sanborn, dos hermanos californianos, llegaron a México en 1903 y abrieron su primera «fuente de sodas y droguería» en la calle Tacuba. En 1919, rentaron la Casa de los Azulejos y la transformaron en su restaurante insignia.
La remodelación de 1919-1921:
- Instalaron el techo de vitrales sobre el patio central.
- Convirtieron salones nobiliarios en comedores.
- Mantuvieron toda la arquitectura colonial intacta.
- Agregaron el mural de Orozco en 1925.
El Edificio Hoy: Patrimonio Vivo
La Casa de los Azulejos fue declarada Monumento Histórico por el INAH (Instituto Nacional de Antropología e Historia). Esto significa que Sanborns no puede hacer modificaciones estructurales sin autorización federal. Cada restauración, cada cambio de pintura, cada reparación debe ser aprobada y supervisada por expertos en patrimonio.
¿Por qué sigue siendo Sanborns? Porque el modelo funciona: una empresa privada mantiene y preserva un edificio histórico haciéndolo accesible al público gratuitamente, mientras genera ingresos suficientes para costear su mantenimiento. Es un caso exitoso de patrimonio adaptativo.
Preguntas Frecuentes sobre la Casa de los Azulejos por Dentro
¿Necesito reservación para entrar a la Casa de los Azulejos? No. La entrada es libre y gratuita. Si quieres comer en el restaurante, funciona por orden de llegada (no aceptan reservaciones).
¿Puedo entrar solo para tomar fotos sin consumir? Sí, absolutamente. Puedes recorrer el patio, ver el mural de José Clemente Orozco y tomar fotos libremente. Es un espacio público dentro de un negocio privado.
¿Cuánto cuesta comer en el Sanborns de la Casa de los Azulejos? Un desayuno promedio: $150-250 pesos por persona. Comida/cena: $200-350 pesos por persona. Es razonable para la ubicación y experiencia.
¿Hay tours guiados dentro del edificio? No hay tours oficiales dentro del edificio. Puedes contratar free tours del Centro Histórico que incluyen parada aquí, pero el recorrido interior lo haces por tu cuenta.
¿Está abierto los días festivos? Sí, Sanborns abre todos los días del año de 7:00 AM a 1:00 AM, incluyendo días festivos.
¿Puedo subir a los pisos superiores? Sí, puedes subir al segundo piso libremente. El tercer piso está disponible según ocupación del restaurante.
¿Los baños son gratuitos? Sí, hay baños públicos junto a la escalera principal. Están limpios y bien mantenidos.
¿Dónde estaciono? No hay estacionamiento propio. Te recomiendo usar estacionamientos públicos cercanos (Estacionamiento Madero, Estacionamiento Centro) o llegar en metro/transporte público.
¿Aceptan tarjetas de crédito? Sí, aceptan todas las tarjetas principales en el restaurante y tienda. Algunos vendedores ambulantes afuera solo aceptan efectivo.
¿Hay WiFi gratuito? Sí, Sanborns tiene WiFi gratuito. Pregunta la contraseña a cualquier mesero.
Una Experiencia Interior que te Transporta al Pasado
La Casa de los Azulejos por dentro es mucho más que un restaurante bonito o una atracción turística. Es un ejemplo vivo de cómo el patrimonio histórico puede integrarse a la vida diaria urbana sin convertirse en un museo muerto.
Aquí puedes desayunar bajo columnas que vieron pasar a los virreyes de Nueva España, admirar un mural de uno de los grandes muralistas mexicanos mientras esperas tu café, y comprar dulces típicos en salones donde la nobleza virreinal organizaba bailes. Todo gratis, accesible, sin barreras ni pretensiones.
Si visitas la Ciudad de México y no visitas a la Casa de los Azulejos por dentro, te estás perdiendo una de las experiencias más auténticas del Centro Histórico. No es Versalles ni el Palacio de Gobierno, pero es algo mejor: es un palacio que puedes tocar, sentir, vivir.
Tu próximo paso: si esta guía te ayudó a conocer este edificio emblemático, compártela con aquellos amigos y familiares que que les interese saber más de la cultura de este hermoso país.





