Al reencontrarse en 1928, Frida y Diego hicieron un match casi instantáneo. Diego había quedado completamente cautivado por la personalidad de Frida a pesar de que ésta tenía 20 años menos que él.
Se puede decir que Frida tenía un no sé qué que atraía fuertemente a Diego. Él era un hombre experimentado, venía de dos matrimonios, pero aún así lo cautivaba la capacidad de argumentar de Frida, lo frontal que podía ser, su humor negro y por supuesto la sensualidad pícara con la que se desenvolvía.
¿Qué tenían en común Frida Kahlo y Diego Rivera?
Frida y Diego compartían la visión política y cultural de los valores Revolucionarios Mexicanos del siglo 20. Ambos rechazaban las creencias y la cultura de la burguesía, así como los privilegios de la aristocracia; eran anti imperialistas.
Estaban en sintonía con la Revolución Mexicana y con los cambios que este movimiento trajo para México (un dato curioso es que el Monumento a la Revolución aún no se había construido cuando Frida y Diego se conocieron).
Tenían la creencia de que el arte debía servir como instrumento para ayudar a liberar las masas oprimidas por la burguesía. Consideraban que el arte mexicano debía ser colectivo y buscar una estética propia en la raíces prehispánicas.
Ambos formaban parte del Partido Comunista. Frida incluso pronunciaba discursos como miembro de la Liga de Jóvenes Comunistas. En esos años, entre 1928 y 1929, Frida solía vestirse como obrero, con camisa roja y jeans azules. Así la pintó Diego en su mural Balada de la Revolución Proletaria que se encuentra en la Secretaria de Educación.
Y por supuesto, compartían su amor por la pintura.
¿Qué le gustaba a Frida de Diego?
En una entrevista que le realizaron a una de las amigas cercanas de Frida, menciona que a Frida le interesó mucho Diego desde que lo conoció en la Escuela Nacional Preparatoria.
Ya en 1928, a Frida le atraía tanto el genio como la fama de Diego, era un hombre pasional que decía lo que pensaba, que hacía lo que quería sin temer a lo que opinaran los demás. Esta personalidad de Diego hacía clic con la rebeldía innata de Frida.
Frida encontró en Diego la seguridad y el amor de las que carecía a sus 21 años. Por un lado, su novio anterior la había dejado y por otro le urgía encontrar la seguridad financiera que no le podían dar sus padres (tal vez esta fue la razón que motivó a su papá a aprobar la petición de mano por un hombre 20 años mayor que Frida).
La boda entre Diego Rivera y Frida Kahlo
La unión entre Frida y Diego fue bastante sencilla. Debido a que Diego era ateo se casaron solo por el civil. Frida comenta que fue ella quien hizo los trámites administrativos para casarse con Diego el 21 de agosto de 1929.
Frida no vistió de blanco. Le pidió prestada una falda, una blusa y un rebozo a la sirvienta de su casa.
Se casaron en lo que hoy se conoce como la Casa de Hernán Cortés en Coyoacán.
La mamá de Frida no asistió a la boda. No estaba de acuerdo con la unión porque decía que Diego era un gordo feo, viejo y ateo. De hecho fue ella quien bautizó a la pareja como la paloma y el elefante. El papá de Frida, Wilhelm Kahlo, fue el único de su familia en asistir al encuentro.









