Palacio Nacional: Arqueología que revela 500 años de historia

Explora la arqueología fascinante en el Palacio Nacional de México. Hallazgos prehispánicos, estructuras aztecas y la historia oculta bajo la casa del poder.

Ventana de Arqueología dentro del Palacio Nacional.

Por Carlos Ali

Aficionado a la historia y a la cultura mexicana.

octubre 14, 2025

Debajo del Poder, una Ciudad Antigua

Cuando pisas los pasillos de Palacio Nacional, recorres uno de los edificios más icónicos de México. Pero bajo tus pies existe otro mundo: el de la antigua Tenochtitlan, la capital mexica que fue destruida hace más de 500 años.

¿Sabías que Palacio Nacional está literalmente construido sobre las ruinas de la ciudad azteca? No es una coincidencia. Después de la conquista española en 1521, los colonizadores decidieron edificar su nuevo centro de poder exactamente donde se levantaba la metrópoli prehispánica. Aprovecharon su ubicación estratégica, su defensa natural y sus ventajas económicas y religiosas.

Lo fascinante es que bajo los escombros y capas de tierra acumuladas durante siglos, los arqueólogos han descubierto una asombrosa cantidad de vestigios: desde fragmentos de esculturas monumentales hasta estructuras completas de templos aztecas. Estos hallazgos en Palacio Nacional de artefactos antiguos; son piezas de un rompecabezas que nos ayuda a reconstruir cómo era la vida en la capital del imperio mexica.

En este artículo, te llevaremos en un recorrido por la arqueología en el Palacio Nacional en la CDMX: exploraremos los descubrimientos más importantes, conoceremos los métodos científicos utilizados, y desvelaremos qué nos dicen estas evidencias sobre el Centro Ceremonial de Tenochtitlan. Si alguna vez has sentido curiosidad por saber qué hay debajo de los edificios históricos de la Ciudad de México, este viaje arqueológico te revelará historias que permanecieron ocultas durante siglos.

La Arqueología en Palacio Nacional: Un Viaje al Pasado

La historia de la arqueología en Palacio Nacional comenzó como una serie de descubrimientos accidentales durante trabajos de mantenimiento y remodelación del edificio.

Durante el siglo pasado, el Palacio Nacional pasó por múltiples transformaciones. Hernán Cortés lo reacondicionó después de la conquista; su hijo agregó elementos o destruyó otros según sus necesidades. Posteriormente, cuando se convirtió en Palacio Real, sufrió cambios significativos. Los incendios, las recimentaciones, los desmantelamientos y las nuevas construcciones afectaron constantemente los vestigios prehispánicos que yacían bajo tierra.

Dato clave: Durante más de 450 años, nadie se interesó en recuperar o documentar científicamente los hallazgos arqueológicos que emergían durante estas obras. Los objetos que aparecían simplemente desaparecían o se llevaban sin registro alguno.

Todo cambió a partir de los años setenta del siglo pasado. La comunidad científica comenzó a comprender el potencial de estos descubrimientos y a aplicar metodologías rigurosas de excavación. A partir de entonces, la arqueología en Palacio Nacional se convirtió en un esfuerzo coordinado, sistemático y profesional.

El cambio de enfoque marcó un hito importante: en lugar de recolectar objetos descontextualizados, los arqueólogos comenzaron a estudiar estratigrafías (las capas de tierra), registrar ubicaciones precisas, analizar asociaciones entre artefactos, y reconstruir la historia de ocupación del sitio.

Los Tres Tipos de Excavación Arqueológica en México

En México, desde 1972, las excavaciones arqueológicas se han regulado mediante leyes federales. Existen tres procedimientos distintos:

Tipo de excavaciónCaracterísticasObjetivo
Investigación científicaPlanificadas, con metodología rigurosa y hipótesis a comprobarObtener nuevos datos sobre procesos culturales
Salvamento arqueológicoRealizadas cuando hay obras públicas o privadas que afectarán vestigiosProteger el patrimonio antes de que sea destruido
Rescate arqueológicoIntervenciones imprevistas durante obras o por causas naturalesRecuperar información en tiempo limitado

En Palacio Nacional, la mayoría de investigaciones han sido excavaciones de rescate arqueológico, ya que los descubrimientos ocurren durante trabajos de mantenimiento del edificio. Aunque estas intervenciones no siempre son planificadas desde el inicio, los arqueólogos trabajan coordinadamente con las autoridades para maximizar los resultados científicos sin entorpecer los proyectos de construcción.

Hallazgos Fortuitos: Cuando la Historia Emerge por Casualidad

Mucho antes de que comenzaran las exploraciones científicas sistemáticas, durante trabajos de remodelación en Palacio Nacional, aparecieron varias piezas notables que fueron documentadas posteriormente por investigadores dedicados a catalogar el patrimonio arqueológico.

En los muros del costado sur del Palacio Nacional, se localizaron varias piedras con relieves diversos. Estas piezas casi desaparecen; de hecho, fueron ocultadas o extraídas antes de ser rescatadas por el Museo Nacional de Antropología. ¿Cuántos tesoros similares habrán se habrán perdido antes de que se valorara su importancia histórica en México?

En la calle de Moneda, cercana a Palacio Nacional, se descubrió un fragmento de escultura que representa la parte superior del cuerpo de una deidad, probablemente una diosa de la tierra. Esta pieza, labrada en andesita (una roca volcánica), mide 84.5 centímetros de alto. Su estado de fragmentación sugiere que fue destruida intencionalmente después de la conquista española, como parte de la campaña de supresión de la religión prehispánica.

Otro hallazgo significativo fue un fragmento decorado con cuchillos en alto relieve, pintado en rojo. La presencia de cuchillos en la iconografía mexica frecuentemente está asociada con rituales de sacrificio y ceremonias religiosas. Estos hallazgos fortuitos nos dan pistas sobre la vida religiosa y ceremonial que ocurría en esta zona antes de 1521.

Dato revelador: Los hallazgos casuales, aunque sorprendentes como objetos individuales, pierden gran parte de su potencial informativo cuando se descontextualizan. Un cuchillo ritual encontrado sin saber en qué nivel de tierra estaba, asociado a qué otros objetos, o cómo se relacionaba con estructuras cercanas, cuenta una historia incompleta. La arqueología moderna insiste en que el contexto es fundamental.

El Teocalli de la Guerra Sagrada: La Escultura Más Emblemática

Entre todos los hallazgos arqueológicos en Palacio Nacional, ninguno es más emblemático que el conocido como Teocalli de la Guerra Sagrada, o Piedra del Templo. Esta escultura fue descubierta a finales de julio de 1926, bajo el torreón sur de Palacio Nacional.

Anatomía de un Monumento Mexica

El Teocalli es una pequeña escultura (apenas 1.23 metros de alto) que representa un templo azteca en miniatura. Su forma imita la arquitectura religiosa prehispánica: incluye una plataforma, una pirámide truncada o basamento, y un adoratorio en la parte superior.

La complejidad de esta pieza es extraordinaria. Los arqueólogos consideran que es el monumento mexica más sofisticado jamás encontrado. Su tema central es la Guerra Sagrada (xochiyadyotl), un concepto fundamental en la cosmología azteca.

¿Qué era la Guerra Sagrada? Contrario a lo que el nombre sugiere, no era un conflicto militar convencional. Era una ceremonia ritual acordada periódicamente entre varias ciudades-estado, incluyendo Tenochtitlan, Texcoco y Tlacopan (la Triple Alianza), junto con Tlaxcala, Huejotzingo, Cholula y Atlixco. Su propósito era capturar prisioneros para ofrendar en los altares. Según la creencia mexica, el sol y la tierra demandaban alimentarse con sangre y corazones humanos para mantener el equilibrio cósmico. Sin estos sacrificios rituales, los mexicas creían que el mundo podría terminarse.

Análisis Iconográfico del Teocalli

En la vista frontal se aprecian los trece escalones del basamento, adornados con moños o ataduras. Sobre estos escalones están representados dos vasos de corazones y sangre (llamados Cuauhxicalli): uno del lado izquierdo con rasgos de jaguar, representando la Tierra; otro con plumas de águila, representando al Sol. Bajo estos vasos aparecen las fechas rituales del año 1-Conejo y el año 2-Caña.

En el nivel superior se encuentra un disco solar con rayos alternantes de jade. En el centro del disco está el glifo 4-Movimiento. A ambos lados aparecen dos deidades: a la izquierda Huitzilopochtli (dios de la guerra), cuyo pie izquierdo representa una serpiente de fuego; a la derecha, probablemente Tezcatlipoca o un gobernante mexica con atributos imperiales, posiblemente Moctezuma II. Ambas figuras pronuncian la palabra «agua fuego» (atl tlachinolli), símbolo de la guerra, y sostienen cuchillos de sacrificio y huesos para extraer sangre.

En el grosor superior del bloque (visible desde arriba) hay una bola de zacate o heno (zacatapayolli) con espinas, rodeada de símbolos de fuego, humo y sangre. Garras rituales flanquean esta representación, utilizadas simbólicamente para extraer sangre. La fecha del año 2-Casa marca este nivel.

En la parte trasera se representa la fundación de México-Tenochtitlan con un águila que despliega sus alas sobre un nopal, pronunciando «agua fuego» y sosteniendo una tuna. Este es el símbolo que aparece hoy en la bandera mexicana.

En los costados están las fechas 1-Pedernal y 1-Muerte, adornadas con espejos humeantes. Bajo estas fechas aparecen representaciones de cuatro deidades de las direcciones cardinales del mundo: Tlahuizcalpantecuhtli (la estrella de la mañana), Tláloc (dios de la lluvia), Xiuhtecuhtli (dios viejo del fuego) y Xochipilli (dios de las flores). Todas llevan espinas de maguey en las manos y sostienen bolsas de copal y tabaco.

Interpretaciones y Significado

Dato clave: Muchos arqueólogos creen que el Teocalli fue un monumento comisionado por Moctezuma II (Xocoyotzin) alrededor del año 1507, cuando se celebró la ceremonia del Fuego Nuevo (Toxiuhmolpilia), una celebración que ocurría cada 52 años. En esos momentos, los mexicas creían que el mundo podía terminar, por lo que realizaban rituales de renovación cósmica.

Algunos estudiosos sugieren que la escultura funcionaba como el trono de Moctezuma II, mientras que otros la ven como un templo dedicado a la guerra sagrada. Lo que todos concuerdan es que representa el poder imperial de los mexicas en su máxima expresión: una síntesis de religión, política, cosmología y autoridad concentrada en una pequeña pero extraordinariamente compleja obra de arte.

Las Exploraciones Arqueológicas: Metodología y Descubrimientos

A partir de 1970, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) comenzó a supervisar sistemáticamente los trabajos en Palacio Nacional. El cambio de enfoque fue radical: de hallazgos casuales y descontextualizados a excavaciones planificadas, documentadas y analizadas científicamente.

La Primera Intervención: 1970

En octubre de 1970, durante trabajos de recimentación, el Departamento de Salvamento Arqueológico del INAH supervisó las excavaciones registrando hallazgos significativos:

  • Pedacería de esculturas en piedra de múltiples períodos.
  • Cerámica abundante de diferentes épocas.
  • Una escalinata prehispánica con fachada hacia el sur, de al menos 8 metros de largo, con diez escalones y alfarda (moldura lateral).
  • Varios muros, algunos con huellas de acceso y pisos a diferentes profundidades.

La Segunda Intervención: 1972

En julio de 1972, durante obras de remodelación, se recolectó una cantidad extraordinaria de material:

  • Cerámica prehispánica en gran volumen.
  • Cerámica del virreinato (época colonial española).
  • Objetos orientales (indicador de comercio global en épocas posteriores).
  • Huesos de animales y desechos alimenticios.
  • Múltiples capas de piso (empedrados y argamasas).

En el Patio de la Emperatriz ocurrió un hallazgo particularmente importante: dos bases de columna del siglo XVI (16). Una tenía forma tetralobulada (de cuatro lóbulos), característica de la arquitectura temprana colonial. La otra seguía órdenes toscanos con resabios góticos, una variedad frecuente en los primeros edificios de la Nueva España. Ambas bases estaban conectadas por un pavimento de piedras lajas, indicando que funcionaban como parte de una estructura unificada.

Bajo estas columnas coloniales, los arqueólogos descubrieron una escalinata probablemente prehispánica, de la que registraron tres escalones antes de alcanzar profundidades inmanejables.

Descubrimiento notable: Se localizó una ofrenda ritual dentro de una caja formada por lajas de piedra que contenía más de 500 caracoles oliva, tres cuchillos ceremoniales en forma de «ese» y esqueletos de colibríes. Este tipo de ofrendas era típico en rituales mexicas: los caracoles representaban agua y regeneración, los cuchillos simbolizaban sacrificio, y los colibríes eran símbolo de guerreros caídos en batalla.

La Tercera Intervención: 1973-1974

De diciembre de 1973 a mayo de 1974, se cambió el piso del Patio de Honor (antes llamado Patio de la Real Audiencia). Durante esta intervención, se descubrió toda la planta de un edificio virreinal anterior, con sus cuatro bases de columnas tetralobuladas. Esto permitió a los arqueólogos calcular que fue un patio de aproximadamente 26.70 metros de sur a norte y 26.40 metros de este a oeste.

En el corredor sur, se localizó una habitación prehispánica con dos esqueletos humanos depositados sobre un piso de estuco. Estos restos son de particular importancia histórica: ambos individuos presentan evidencia de trauma. Uno de ellos tiene dos perforaciones en el cráneo, probablemente causadas por arma de fuego. Esto sugiere que estos individuos murieron durante los primeros años de la colonización, probablemente en conflictos armados durante la conquista.

Objetos encontrados: Un cuchillo de obsidiana verde de aproximadamente 30 centímetros de largo, una punta de proyectil y otro cuchillo más pequeño de sílex. La obsidiana (vidrio volcánico) era extremadamente valiosa en Mesoamérica, utilizada para herramientas cortantes y objetos rituales.

Los arqueólogos de esta temporada, Gerardo Cepeda (1970) y Humberto Besso Oberto (1972-73), lograron reconstruir la planta completa del Palacio Virreinal basándose en las ubicaciones de las columnas y otras evidencias arquitectónicas.

La Cuarta Intervención: 1976

En 1976 se registró una estructura con planta mixta (circular y rectangular). Se trataba de un basamento cuya parte circular medía 9.28 metros, mientras que la rectangular medía 2.34 metros. La parte circular presentaba un muro en talud (inclinado), moldura y tres hiladas de clavos arquitectónicos (elementos decorativos esféricos de piedra tezonte).

Importancia arqueológica: Se identificó que estas estructuras fueron contemporáneas a las etapas constructivas V (1481-1486) y VI (1486-1502) del Templo Mayor. Esto coloca estas construcciones en el período más tardío del imperio azteca, justo antes de la conquista española.

Hallazgos notables en Palacio Nacional en esta temporada:

  • Cuatro ollas (recipientes de cerámica) conteniendo otros objetos.
  • Una olla vidriada en su interior con fragmentos de cerámica prehispánica y mayólica colonial.
  • Un Cuauhxicalli (vaso de corazones) en basalto con pintura roja.
  • Fragmentos de almenas (almenas decorativas), clavos arquitectónicos con representación de cráneos.
  • El tocado de un personaje en basalto con pintura roja.
  • Dos cabezas antropomorfas estucadas y pintadas en rojo.

Estructuras prehispánicas bajo nuestros pies: ¿Qué encontraron los arqueólogos?

Las Intervenciones de 1991-1996: El Proyecto de Recimentación Más Ambicioso

En 1991 se iniciaron los trabajos de recimentación más extensos en Palacio Nacional en la CDMX. Su objetivo era contrarrestar el hundimiento diferencial del área norponiente del edificio, conocida como los Patios Marianos. El Programa de Arqueología Urbana del Museo del Templo Mayor supervisó las excavaciones durante un período de dos años (junio de 1991 a junio de 1993).

Hallazgos principales:

  • Pisos de diferentes épocas.
  • Fragmentos de cuero para suelas.
  • Cerámica prehispánica y virreinal (ollas, cántaros, candeleros, cazuelas).
  • Basureros del siglo XVIII (18) con 132 piezas de cerámica completas y semicompletas.
  • Material óseo fragmentado.
  • Un barril de madera (encino europeo) de 1.65 metros de altura, probablemente utilizado para almacenar alimentos o bebidas.
  • Una estructura rectangular formada por 45 postes de madera, similar a un corral.

En el Segundo Patio Mariano del Palacio Nacional se descubrió un basamento circular con una ofrenda ritual conteniendo un esqueleto de infante, navajas de obsidiana, vasijas miniatura de color anaranjado, puntas de proyectil, cuchillos de sílex, caracoles del género oliva y un plato con 40 navajas de obsidiana del tipo «hoja de laurel».

La Fase 1993-1996: Descubriendo el Templo de Tezcatlipoca

A partir de mayo de 1993, la Subdirección de Salvamento Arqueológico del INAH continuó el trabajo en Palacio Nacional, explorando el Auditorio de la Secretaría de Hacienda, la Escalera de la Emperatriz, la Tesorería de la Federación y los Patios Marianos.

Descubrimiento crucial: Se localizó una estructura prehispánica con características de recinto cerrado (visible actualmente como ventana arqueológica). Se trata de una plataforma recubierta con estuco de 3.30 metros de ancho, limitada hacia el oriente con un muro de sillares de tezonte de 1.20 metros de altura. Hacia el poniente presenta cuatro escalones con restos de pigmento blanco y rojo que alcanzan 2.30 metros de altura.

Esta estructura se extiende 9 metros hacia el norte y 9 metros hacia el sur de Palacio Nacional, donde hace escuadra hacia el poniente, extendiéndose 22 metros adicionales.

Creencia actual: Los arqueólogos creen que esta estructura era un templo dedicado a Tezcatlipoca, una de las deidades más importantes de la religión mexica. Tezcatlipoca era el dios del cielo nocturno, la providencia, la magia y la guerra. Su nombre significa «espejo humeante» en náhuatl.

La Fase 1994-1996: Excavaciones en la Ex Capilla

La Biblioteca de Finanzas Públicas (conocida como la Ex Capilla) dentro de Palacio Nacional también fue recimentada, permitiendo a los arqueólogos definir cuatro etapas constructivas distintas:

Primera etapa constructiva (profundidad: 11.90-13.00 metros):

  • Dos estructuras circulares u ovaladas de piedra tezonte, probablemente jardineras.
  • Un posible fogón con troncos semiquemados revueltos con cerámica.

Segunda etapa constructiva (profundidad: 1.30-11.33 metros):

  • Dos estructuras en talud de aproximadamente 1.00 metro de altura.
  • Una escalinata angosta integrada a una estructura.
  • Una plataforma cuadrada de amplias dimensiones (posible jardinera).
  • Tres acueductos.
  • Una estructura monolítica labrada, circular como alberca, con escalones al interior.
  • Dos ofrendas: una con copas pulqueras, cajetes, platos y sahumadores; otra con copas bicónicas decoradas.

Tercera etapa constructiva:

  • Un recinto formado por banquetas recubiertas de piedra tezontle negro y rojo.
  • Grabados en bajorrelieve de chalchihuites (piedras verdes) pintados en azul, rojo y ocre.
  • Grecas (patrones geométricos) decorativas.
  • Un rayo con grecas en relieve.
  • Una escalinata de cinco peldaños.

Hallazgo intrigante: Se localizó un posible embarcadero o ataguías (diques). Los arqueólogos especulan que los gobernantes mexicas tenían su propio acceso privado por canoa a las casas reales y al recinto ceremonial.

La Fase 2003-2004: Completando el Mapa

En el Tercer Patio Mariano de Palacio Nacional se localizó otro fragmento del basamento reportado en 1993, permitiendo a los investigadores conectar hallazgos de décadas anteriores. Se registró un basamento rectangular de 13.20 metros de largo, 14.20 metros de ancho y 2.80 metros de altura máxima, con cuatro accesos (dos al sur y dos al norte).

Detalle constructivo importante: Los accesos norte fueron construidos con muros hechos con clavos arquitectónicos (elementos decorativos esféricos de piedra tezonte de aproximadamente 10 centímetros de diámetro, con una espiga de 20-25 centímetros).

Seis ofrendas asociadas a esta construcción fueron localizadas:

  • Navajillas de obsidiana y cuencos pequeños de cerámica.
  • Cuchillos de sílex, cuentas de lítica, cerámica y cartílago rostral.
  • Puntas de proyectil de obsidiana, cuchillos de sílex y material óseo animal.
  • Fragmentos de tela de algodón a más de 10 metros de profundidad.
  • Dos osamentas humanas de niños (de 12-14 años al morir) con puntas de proyectil y cuchillos.

El Centro Ceremonial de Tenochtitlan: Mapa invisible en Palacio Nacional

Uno de los mayores logros de la arqueología en Palacio Nacional es haber establecido los límites del Centro Ceremonial de México-Tenochtitlan, el corazón religioso y político de la capital mexica (azteca).

Reconstrucción del Centro Ceremonial

Los estudios arqueológicos del último medio siglo han permitido determinar que la porción norte de Palacio Nacional, conocida como los Patios Marianos, está construida dentro de la arista sureste del Centro Ceremonial. Esto significa que en la mitad sur de Palacio Nacional se encuentran los restos del tecpan (palacio) de Moctezuma II.

En la mitad oriente (donde ahora están los jardines, el Museo Nacional de las Culturas y la Ex Capilla) estuvieron ubicados los jardines y construcciones adjuntas del gobernante.

El Muro Perimetral: La Frontera Invisible

El elemento arquitectónico clave para esta reconstrucción es el muro perimetral del Centro Ceremonial. Una parte de este muro, correspondiente al lado oriente, es visible en la zona arqueológica del Templo Mayor, ubicada a 12 metros de distancia del muro posterior del Templo Mayor en su sexta etapa constructiva (1486-1502).

Traza del muro: El muro perimetral presenta evidencia de múltiples etapas constructivas y escalinatas de acceso. Durante excavaciones en la calle de Licenciado Verdad (para renovar el drenaje), se detectó el piso superior del muro, confirmando que continúa hacia el sur.

Dato revelador: El muro penetra en Palacio Nacional (su muro norte se fracturó precisamente en el ancho del muro perimetral). Actualmente esas fracturas han sido reparadas, pero es posible observarlas en tres secciones. El muro central, que tiene aproximadamente 20 metros de ancho, es la sección que está directamente sobre el muro perimetral del Centro Ceremonial.

La Esquina Sureste: El Punto de Giro

Los arqueólogos sospechan que después de penetrar en Palacio Nacional, el muro perimetral cambia de rumbo hacia el poniente después de donde están ubicados los Patios Marianos. Se ha observado el hundimiento diferencial de los edificios en esa área y un declive hacia el sur, lo que sugiere que en ese espacio está la esquina sureste del Centro Ceremonial, continuando bajo el Salón de la Tesorería.

Implicaciones Históricas

Esta reconstrucción ha permitido a los historiadores y arqueólogos comprender mejor la organización espacial de Tenochtitlan. El Centro Ceremonial era el corazón del poder político y administrativo del imperio mexica. Su ubicación estratégica, con templos, palacios, plazas y recintos especializados, reflejaba la compleja estructura social y religiosa de la civilización azteca.

Conclusión: Una Ventana a la Grandeza Mexica en Palacio Nacional

La arqueología en Palacio Nacional nos ofrece algo extraordinario: una ventana directa al pasado. Bajo los pasillos por donde caminan presidentes, bajo los pisos donde se toman decisiones políticas nacionales, yace la evidencia tangible de una civilización que fue pisada pero nunca completamente destruida.

Los hallazgos descubiertos desde 1970 revelan que la conquista española fue una transformación profunda: los colonizadores aprovecharon la geografía y la infraestructura existentes, construyendo sus propias estructuras literalmente encima de las ruinas prehispánicas. Los muros se superponen. Los pisos se apilan unos sobre otros. Las ofrendas rituales descansan bajo los cimientos de edificios coloniales.

Reflexión Final

Cada cerámica encontrada en Palacio Nacional, cada escalinata descubierta, cada ofrenda ritual localizada cuenta una historia de continuidad y ruptura. Los arqueólogos han demostrado que la historia no desaparece simplemente porque un imperio sea conquistado; permanece bajo tierra, esperando ser redescubierta.

Dato conclusivo: En más de 50 años de excavaciones sistemáticas en Palacio Nacional, se han realizado 6 intervenciones arqueológicas mayores, descubriendo:

  • Múltiples estructuras prehispánicas (basamentos, escalinatas, plataformas).
  • Cientos de artefactos cerámicos, líticos y óseos.
  • Esqueletos humanos que documentan vidas y muertes durante la conquista.
  • Ofrendas rituales que revelan las creencias cosmológicas mexicas.
  • Evidencia de la transición del mundo prehispánico al virreinal.

Si tienes la oportunidad de visitar Palacio Nacional, busca las ventanas arqueológicas (espacios en los pisos donde es posible ver los hallazgos excavados). Observa esas piedras antiguas, esos pisos superpuestos, esas ruinas que hablan de una ciudad que alguna vez fue la más grande del mundo. No son solo rocas y escombros; son la voz silenciosa de México-Tenochtitlan.

¿Fascinado por la historia de México-Tenochtitlan? Comparte este artículo con otros viajeros y locales interesados en la arqueología. Visita Palacio Nacional y observa con nuevos ojos lo que se encuentra bajo tus pies. Sigue explorando las rutas históricas de la Ciudad de México a través de LocalGuides.mx, donde descubrirás más historias ocultas en cada rincón de nuestra ciudad.

Carlos Ali

Aficionado a la historia y a la cultura mexicana.

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