El Conflicto entre Montúfar y Bustamante sobre la Virgen de Guadalupe (artículo polémico)

Descubre cómo el conflicto entre el arzobispo Montúfar y fray Bustamante en 1556 nos arroja nuevas luces sobre el relato de las apariciones guadalupanas.

Patente de la aparición de la Virgen de Guadalupe.

Por Carlos Ali

Aficionado a la historia y a la cultura mexicana.

agosto 15, 2025

¿Sabías que el conflicto Montúfar-Bustamante de 1556 reveló información crucial sobre una hipótesis que puede revelar el origen del culto guadalupano? Esta disputa pública entre el arzobispo Alonso de Montúfar y el franciscano Francisco de Bustamante no fue solo una diferencia teológica: fue un enfrentamiento que sacó a la luz documentos, fechas y motivaciones que los historiadores han analizado durante siglos.

El conflicto expuso dos versiones contradictorias sobre los orígenes de la devoción del Tepeyac. Mientras Montúfar promocionaba una narrativa de apariciones milagrosas en 1531, Bustamante denunciaba públicamente que la ermita existía desde mucho antes y que las apariciones eran invenciones recientes.

Sus acusaciones mutuas, registradas en actas oficiales de la época, nos permiten reconstruir cómo se desarrolló realmente la historia del santuario guadalupano en el siglo XVI (16).

Los Protagonistas del Conflicto: Dos Visiones Opuestas de la Iglesia

El conflicto Montúfar-Bustamante enfrentó a dos representantes de modelos diferentes de evangelización en la Nueva España, cada uno con motivaciones y experiencias distintas.

Alonso de Montúfar: El Arzobispo Recién Llegado (1554-1572)

Perfil del personaje:

  • Origen: Dominico español, doctor en Teología.
  • Llegada a México: Septiembre de 1554 como tercer arzobispo.
  • Situación: Encontró una Iglesia dominada por franciscanos con gran autonomía

Montúfar llegó con la misión de centralizar el poder religioso bajo el clero secular (diocesano), siguiendo las directrices del Concilio de Trento. Su objetivo era transferir el control de parroquias y santuarios de las órdenes mendicantes al arzobispado.

Su perspectiva sobre el Tepeyac: Para 1554, la ermita del Tepeyac era uno de los santuarios más prósperos de Nueva España, administrado por franciscanos y con importantes ingresos por limosnas. Al parecer, Montúfar necesitaba justificación legal para intervenir en su administración.

Francisco de Bustamante: El Franciscano Veterano

Perfil del personaje:

  • Experiencia: Más de 30 años evangelizando en México.
  • Posición: Provincial de los franciscanos (1553-1557).
  • Conocimiento directo: Había presenciado el desarrollo del culto del Tepeyac desde sus inicios.

Bustamante representaba la generación de franciscanos que había construido la red de ermitas en el centro de México durante las décadas de 1520 y 1530. Para él, la devoción del Tepeyac era resultado del trabajo franciscano sistemático, no de apariciones sobrenaturales.

El Contexto del Enfrentamiento

El conflicto reflejaba tensiones estructurales en la Iglesia Novohispana:

Posición franciscana:

  • La ermita del Tepeyac había sido fundada por Pedro de Gante y otros franciscanos.
  • La devoción se había desarrollado gradualmente desde mediados de la década de 1520.
  • Las apariciones de 1531 eran invenciones posteriores sin base histórica.

Posición del arzobispado:

  • La devoción tenía origen sobrenatural mediante apariciones en 1531.
  • Los milagros justificaban la intervención episcopal.
  • El culto necesitaba ser «purificado» de elementos sincréticos.

El Sermón Explosivo: 8 de Septiembre de 1556

El punto de ruptura del conflicto llegó durante la festividad de la Natividad de la Virgen, cuando Bustamante aprovechó su sermón en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México para hacer una denuncia pública.

Las Acusaciones de Bustamante

Según el testimonio registrado por fray Bernardino de Sahagún, Bustamante declaró desde el púlpito:

«La devoción que en esta ciudad se ha hecho en una imagen de nuestra Señora que han intitulado de Guadalupe es en perjuicio de los naturales, porque les da a entender que hace milagros aquella imagen, siendo la devoción de muchos años ha«

Puntos centrales de su denuncia:

  1. Antigüedad de la devoción: Existía «muchos años ha», no desde 1531.
  2. Manipulación de indígenas: Se les engañaba con milagros inventados.
  3. Peligro espiritual: El culto revivía elementos de la antigua veneración a Tonantzin.

La Reacción Inmediata

El sermón causó gran conmoción. Montúfar abandonó la ceremonia y convocó inmediatamente al Cabildo Eclesiástico para procesar a Bustamante por «escándalo público».

Sahagún documentó que muchos asistentes se sintieron confundidos por las acusaciones, ya que contradecían la narrativa que el arzobispado había estado promoviendo sobre las apariciones.

La Defensa de Bustamante

Durante el proceso que siguió, Bustamante presentó argumentos basados en su experiencia directa:

  • Había conocido la ermita desde sus primeros años de funcionamiento.
  • Los franciscanos tenían documentación sobre su fundación y desarrollo.
  • Nunca había escuchado historias de apariciones antes de la llegada de Montúfar.
  • Los indígenas ancianos confirmaban que la devoción era anterior a 1531.

La Estrategia de Montúfar: Consolidando la Narrativa Aparicionista

Entre septiembre y diciembre de 1556, Montúfar organizó una investigación oficial para recopilar testimonios sobre los milagros guadalupanos. Este proceso, conocido como «Informaciones Jurídicas», se conserva en archivos históricos.

Características del proceso:

  • Se recopilaron testimonios de personas seleccionadas por el arzobispado.
  • Las preguntas estaban dirigidas a confirmar apariciones y milagros.
  • Se excluyeron testimonios que contradecían la narrativa oficial.
  • No se llamó a declarar a franciscanos veteranos.

Limitaciones evidentes: Todos los testimonios sobre las apariciones de 1531 eran indirectos («oí decir», «me contaron», «según se dice»). Ningún testigo afirmó haber presenciado directamente las apariciones.

La Construcción de la Fecha 1531

La elección de 1531 para situar las apariciones no fue casual. Esta fecha ofrecía ventajas estratégicas:

  • Período de transición: Entre la conquista militar y la consolidación religiosa
  • Ausencia de contradicciones: Los principales testigos de la época ya habían muerto
  • Justificación temporal: Suficiente antigüedad para dar legitimidad al culto
  • Vacío documental: Pocos registros detallados de ese período específico

La Aparición de Juan Diego en Escena

La figura de Juan Diego como vidente de las apariciones no aparece en documentos anteriores a 1556. Su caracterización fue desarrollada durante las «Informaciones» con características estratégicas:

  • Indígena converso: Para conectar con la población nativa.
  • Humilde y obediente: Modelo de sumisión a la autoridad.
  • Convenientemente fallecido: No podía contradecir testimonios posteriores.
  • Vinculado a Cuautitlán: Zona que Montúfar quería controlar.

Las Evidencias Franciscanas: Lo que dice la Documentación Temprana

Los franciscanos tenían documentación que contradecía la narrativa aparicionista. Aunque muchos de estos documentos se perdieron o fueron censurados, algunos testimonios sobrevivieron.

Testimonio de Bernardino de Sahagún

Fray Bernardino de Sahagún, quien había llegado a México en 1529, documentó su perspectiva sobre el conflicto. En sus escritos posteriores señaló:

«Aquí donde antes se daba culto a Tonantzin, en su lugar y memoria se puso esta Virgen»

Sahagún confirmaba que el sitio tenía significado religioso previo y que la transición fue gradual, no resultado de una aparición súbita.

La Experiencia de Pedro de Gante

Según documentos referidos por Motolinía, Pedro de Gante había reportado en 1529 la construcción de «más de cien iglesias y capillas» en la región, incluyendo sitios en cerros sagrados como el Tepeyac.

Esta documentación franciscana sugería que la ermita del Tepeyac era parte de una estrategia sistemática de sustitución religiosa, no resultado de apariciones milagrosas.

Registros Parroquiales Tempranos

Los franciscanos administraron registros parroquiales que documentaban:

  • Limosnas recolectadas «para la ermita del Tepeyac» desde mediados de la década de 1520.
  • Nombramientos de sacristanes indígenas desde 1527.
  • Festividades marianas anuales establecidas antes de 1531.

Aunque muchos de estos registros desaparecieron posteriormente, las referencias a ellos aparecen en documentos secundarios del período.

Resolución del Conflicto: Victoria Política y Consecuencias Históricas

El conflicto Montúfar-Bustamante terminó con la victoria del arzobispo, pero las consecuencias históricas fueron mucho más amplias que la disputa original.

Sentencia Oficial

El Virrey Luis de Velasco resolvió el conflicto en 1557:

  • Montúfar: Fue absuelto de las acusaciones de Bustamante.
  • Bustamante: Fue censurado por «escándalo público».
  • Control del Tepeyac: Se transfirió oficialmente al clero secular.

La resolución favoreció al arzobispado por razones políticas: la Corona prefería el control episcopal centralizado sobre la autonomía franciscana.

Consolidación de la Narrativa Oficial

Tras su victoria, Montúfar implementó medidas para consolidar la versión aparicionista:

Estrategias institucionales:

  • Promoción de la narrativa de 1531 en la educación religiosa.
  • Encargo de obras artísticas que representaran las apariciones.
  • Establecimiento de festividades oficiales basadas en la nueva cronología.
  • Control sobre la literatura religiosa relacionada con el tema.

Marginalización de versiones alternativas:

  • Documentos franciscanos fueron reclasificados o «perdidos».
  • Testimonios contradictores fueron desautorizados.
  • La versión de Bustamante fue catalogada como «errónea».

Impacto a Largo Plazo

Para 1580, la narrativa aparicionista de 1531 se había convertido en la versión oficial incuestionable. El trabajo de documentación histórica de los franciscanos quedó marginado, y sus perspectivas sobre los orígenes del culto fueron prácticamente borradas del registro oficial.

Conclusiones: Un Conflicto que Revela Procesos Históricos Complejos

El conflicto Montúfar-Bustamante no fue simplemente una disputa entre personalidades religiosas del siglo XVI (16). Fue un enfrentamiento que reveló tensiones estructurales en la Iglesia Novohispana y procesos complejos de construcción de narrativas religiosas.

La denuncia de Bustamante en 1556, aunque políticamente derrotada, preservó para la historia una perspectiva alternativa sobre los orígenes del culto guadalupano. Su disposición a cuestionar la narrativa oficial, a pesar de las consecuencias personales, representa un ejemplo temprano de pensamiento crítico en la historiografía Novohispana.

El conflicto Montúfar-Bustamante nos recuerda que la historia es siempre más compleja que las narrativas oficiales, y que el análisis cuidadoso de fuentes documentales puede revelar procesos históricos fascinantes que de otra manera permanecerían ocultos.

¿Y tu qué piensas sobre esta versión de la historia?

Carlos Ali

Aficionado a la historia y a la cultura mexicana.

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