El Tesoro Arquitectónico que Casi Perdimos
¿Sabías que uno de los edificios religiosos más importantes de México estuvo a punto de desaparecer por problemas estructurales? La Antigua Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México, construida entre 1695 y 1709, enfrentó durante décadas un enemigo silencioso: el hundimiento diferencial del subsuelo capitalino que amenazaba con derribar más de tres siglos de historia.
Este majestuoso templo, ubicado en el corazón del Tepeyac en la alcaldía Gustavo A. Madero, representa un hito arquitectónico del periodo barroco novohispano, y custodia la memoria de millones de peregrinos que durante 267 años acudieron a venerar la imagen de la Virgen de Guadalupe bajo sus bóvedas.
Cuando en 1976 se inauguró la Nueva Basílica de Guadalupe, diseñada por Pedro Ramírez Vázquez para albergar a las multitudes de devotos, la antigua edificación cerró sus puertas. Lo que parecía el final de su historia se convirtió en el inicio de una batalla por su preservación que duraría más de tres décadas. Hoy, tras una compleja intervención que combinó ingeniería de vanguardia con respeto al patrimonio histórico, la Antigua Basílica de Guadalupe vuelve a recibir visitantes como Templo Eucarístico de Cristo Rey desde mayo de 2009.
Para los viajeros y exploradores, este recinto ofrece una experiencia única: caminar por los mismos espacios que presenciaron la transformación religiosa y cultural de México, admirar detalles arquitectónicos que sobrevivieron remodelaciones y sismos, y comprender cómo la fe moldeó toda una identidad nacional.
En este artículo recorreremos la fascinante historia de la Antigua Basílica de Guadalupe, desde las humildes ermitas del siglo XVI (16) hasta su renacimiento en el siglo XXI (21), revelando datos poco conocidos sobre su construcción, los maestros que la diseñaron y los eventos que marcaron cada etapa de su existencia.
¿Qué es la Antigua Basílica de Guadalupe? Historia de un Santuario Centenario
La Antigua Basílica de Guadalupe es el segundo gran templo construido en el Tepeyac para albergar la imagen de la Virgen de Guadalupe. Representa la culminación de más de un siglo de esfuerzos arquitectónicos que comenzaron con modestas ermitas de adobe y evolucionaron hacia una obra maestra del barroco mexicano.
Línea Temporal de la Antigua Basílica de Guadalupe
| Año | Evento Histórico |
|---|---|
| 1531 | Primera ermita de adobe (según tradición) |
| 1556 | Ampliación por el arzobispo Montúfar |
| 1622 | Consagración del primer santuario |
| 1695 | Inicio de construcción del segundo santuario |
| 1709 | Consagración solemne el 1 de mayo |
| 1750 | Elevación a Colegiata |
| 1904 | Designación como Basílica Menor |
| 1976 | Cierre tras inauguración de la nueva basílica |
| 2009 | Reapertura como Templo Eucarístico |
La Antigua Basílica de Guadalupe no surgió de la nada. Para comprender su verdadero significado, debemos remontarnos a los inicios del culto guadalupano en el cerro del Tepeyac.
Dato revelador: El santuario de 1709 fue financiado principalmente por dos benefactores: el licenciado Ventura de Medina Picazo y el capitán Pedro Ruiz de Castañeda, quienes costearon la mayor parte de una obra que en su época representó un despliegue arquitectónico sin precedentes en la Nueva España.
Los Edificios que Precedieron al Santuario de 1709
Las Primeras Ermitas del Tepeyac (1531-1556)
La historia arquitectónica del Tepeyac comenzó con humildad. Después de las apariciones marianas, se construyó una sencilla ermita de adobe que, según las fuentes históricas, pudo haber sido inaugurada ya en 1531 o quizá en 1533. La diferencia en las fechas proviene de un detalle significativo: el arzobispo Juan de Zumárraga habría trasladado la imagen «descalzo de pie y pierna», sin usar ornamentos pontificales porque aún no había sido formalmente consagrado como obispo.
Características de las primeras ermitas:
- Primera ermita (1531-1533): Construcción de adobe, estructura simple, levantada rápidamente tras las apariciones.
- Segunda ermita: Ampliación realizada por indígenas de Cuautitlán, modificación de la planta original.
- Tercera ermita (1556): Conocida como «ermita de Montúfar», con cimientos de calicanto y presbiterio en el sitio de una de las apariciones.
Estas construcciones modestas fueron suficientes durante décadas, pero el crecimiento exponencial de la devoción guadalupana demandaba un edificio más digno y espacioso.
El Primer Santuario Guadalupano (1600-1695)
La historia de la primera versión de la Antigua Basílica de Guadalupe es fascinante por sus múltiples inicios. En 1600, el Cabildo de la Catedral programó la colocación de la primera piedra para septiembre, pero el proyecto enfrentó complicaciones desde el principio.
Dato clave: En 1601 se gastaron 800 pesos en festejos por la colocación de una nueva primera piedra, ceremonia a la que asistió el virrey conde de Monterrey. Esta dualidad de fechas sugiere que el proyecto inicial fue abandonado o modificado sustancialmente.
Problemas y Soluciones en la Construcción
El maestro Alonso Arias enfrentó dificultades técnicas que obligaron a revisar los planos de la Antigua Basílica de Guadalupe en 1606. Tres años después, en 1609, se colocó otra primera piedra durante el arzobispado de García Guerra. Esta multiplicidad de inicios refleja los desafíos típicos de la construcción novohispana: escasez de recursos, cambios de autoridades y ajustes técnicos constantes.
| Elemento | Maestro Responsable | Año | Costo Aproximado |
|---|---|---|---|
| Iglesia principal | Damián de Ávila Mensura | 1612-1614 | Sin registro preciso |
| Techumbre capilla mayor | Juan Pérez de Soto | 1615-1621 | Sin registro preciso |
| Sacristía y antesacristía | Juan Pérez de Soto | 1621-1622 | Financiado por el arzobispo |
| Reparaciones generales | Joseph Ortiz | 1689-1691 | 3,600 pesos |
La primera versión de la Antigua Basílica de Guadalupe finalmente se consagró en noviembre de 1622, bajo el patrocinio del arzobispo Juan López de la Serna, quien completó la obra con recursos propios. Este edificio sirvió bien durante varias décadas, pero su momento de gloria fue interrumpido dramáticamente.
Dato revelador: Durante la gran inundación de 1629, la imagen guadalupana fue trasladada a la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, donde permaneció casi cinco años. Regresó a la Antigua Basílica de Guadalupe en procesión solemne el 15 de mayo de 1634, acompañada por el arzobispo Francisco Manzo y Zúñiga.
El primer santuario presentaba una fachada sencilla flanqueada por dos torres, cubierta emplomada a dos aguas y un pequeño atrio con su cruz procesional. Esta imagen, preservada en varios biombos y pinturas de la época, nos permite imaginar cómo lucía el Tepeyac en el siglo XVII (17).
Para 1695, los principales benefactores del culto guadalupano decidieron que había llegado el momento de reemplazar ese edificio con una construcción más grandiosa. La primera Antigua Basílica de Guadalupe fue demolida ese año, y durante las excavaciones se encontró una lámina de plomo con inscripción latina que confirmaba su primera piedra de 1609.
La Construcción del Segundo Santuario: Arquitectos José Durán y Pedro de Arrieta
Los Maestros Constructores Detrás de la Obra
La construcción de la segunda Antigua Basílica de Guadalupe reunió a dos de los arquitectos más destacados del barroco novohispano: José Durán y Pedro de Arrieta. Comprender quiénes fueron estos maestros nos ayuda a dimensionar la importancia del proyecto.
José Durán fue el patriarca de una dinastía de arquitectos. Su firma aparece en la planta original del santuario conservada en el Archivo de Indias. Entre 1680 y 1682 había trabajado en las bóvedas de la iglesia jesuita de Tepotzotlán, demostrando su maestría en construcción de elementos estructurales complejos. Falleció en 1707, dos años antes de que se consagrara la segunda versión de la Antigua Basílica de Guadalupe.
Pedro de Arrieta (o Pedro Manuel de Arrieta, según algunos documentos) estaba en pleno ascenso profesional cuando inició el proyecto guadalupano. En 1695 ocupaba simultáneamente los cargos de aparejador mayor de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México y maestro de arquitectura del Santo Oficio de la Inquisición.
La Carga de Trabajo de Pedro de Arrieta
¿Cómo pudo un solo arquitecto manejar tantos proyectos simultáneos? La respuesta está en el sistema de trabajo novohispano. Pedro de Arrieta dirigía equipos de aprendices, oficiales y maestros que ejecutaban sus diseños en diferentes locaciones.
Entre 1695 y 1709, Pedro de Arrieta trabajó en:
- El santuario de Guadalupe en el Tepeyac.
- La iglesia y convento de Santa Teresa la Nueva (1701-1714).
- Casa de la familia Chaves Nava en el centro de México (1704).
- Iglesia de Santiago Tuxpan en Michoacán (consagrada el 25 de julio de 1709).
- Reparaciones en el Palacio Real (1702-1703, 1708-1709).
- Mantenimiento del edificio de la Inquisición.
Esta lista abrumadora sugiere que Pedro de Arrieta contó con un taller numeroso y bien organizado, aunque él personalmente supervisaba las obras más importantes, especialmente después de la muerte de José Durán en 1707.
Características Arquitectónicas Originales
El diseño dela segunda versión de la Antigua Basílica de Guadalupe representó una innovación significativa en la arquitectura religiosa novohispana. Aunque la planta inicial fue obra de José Durán, todo indica que Pedro de Arrieta modificó sustancialmente el proyecto, especialmente en el diseño de las fachadas.
Elementos distintivos del diseño original:
- Planta basilical: Tres naves con crucero, típica del barroco religioso.
- Cuatro torres: Dos frontales y dos posteriores, creando un perfil único.
- Cúpula octogonal: Con tambor decorado profusamente.
- Portadas innovadoras: Con elementos escultóricos y ornamentación que influenciaron la arquitectura posterior.
- Materiales mixtos: Tezonte para muros, cantera para elementos decorativos.
Dato clave: La Antigua Basílica de Guadalupe originalmente presentaba una rica policromía exterior. Los muros de tezonte estaban recubiertos, la plataforma perimetral tenía tonalidad rojiza, y tanto la cúpula como las torres lucían decoración pintada en múltiples colores. Esta apariencia cromática desapareció en remodelaciones posteriores.
La construcción empleó técnicas avanzadas para su época. Los cimientos alcanzaban seis varas de profundidad (aproximadamente 5 metros), buscando estabilidad en el complejo subsuelo lacustre del Valle de México.
La Consagración de la Antigua Basílica de Guadalupe en 1709: Un Evento que Transformó el Tepeyac
La Procesión del 30 de Abril de 1709
La Antigua Basílica de Guadalupe fue bendecida el 27 de abril de 1709. Dos días después se bendijeron campanas y vasos sagrados. Pero el evento culminante ocurrió en la tarde del 30 de abril: el traslado procesional del Santísimo Sacramento y de la imagen de la Virgen de Guadalupe desde la antigua «capilla de Indios» hasta esta segunda versión del santuario.
Elementos de la celebración:
- Repique de campanas en todo el Tepeyac y en todas las iglesias de la Ciudad de México.
- Participación de todas las órdenes religiosas presentes en la capital.
- Asistencia del virrey Francisco Fernández de la Cueva, duque de Alburquerque.
- Presencia del Cabildo de la Catedral (la arquidiócesis estaba en sede vacante).
- Procesión que recorrió los sitios de las apariciones marianas.
- Pausa solemne para cantar la Salve mirando hacia la Ciudad de México.
La procesiónrepresentó una manifestación de todos los estratos de la sociedad novohispana. Participaron autoridades civiles y religiosas, órdenes militares, cofradías, grupos indígenas y personas de todas las condiciones sociales.
Dato revelador: Durante la procesión, grupos de danzantes indígenas realizaron su tradicional mitote, acompañados por el carro alegórico de la tarasca (un dragón que simbolizaba el pecado) y por «gigantes y cabezudos» que representaban alegóricamente las cuatro partes del mundo conocido.
El «Verdadero Mapa» de Arellano: Una Crónica Visual Única
No existe una crónica escrita detallada de ese día memorable. Sin embargo, contamos con algo mejor: una pintura de gran formato (176 × 260 cm) firmada por un artista apellidado Arellano, que inmortalizó la escena completa.
Esta obra, comisionada probablemente por el propio virrey (pues se conservó en su familia), se trata de un verdadero documento histórico que registra:
Información Topográfica y Arquitectónica
| Elemento Representado | Número en el Mapa | Descripción |
|---|---|---|
| Templo nuevo | 1 | Santuario de 1709 en todo su esplendor |
| Capilla de depósito | 2 | Donde estuvo la imagen antes del traslado |
| El Pocito | 3 | Sitio de la segunda aparición |
| Tercer sitio | 4 | Lugar de la tercera aparición |
| Ermita del Cerrito | 5 | Capilla de la cuarta aparición |
| Casa de Novenas | 6 | Edificio para retiros espirituales |
| Puente principal | 9 | Sobre el río de Guadalupe |
Detalles Sociales y Culturales
Arellano incluyó centenares de personajes, cada uno caracterizado según su posición social:
- Damas encumbradas: Con trajes de la nueva moda borbónica francesa.
- Caballeros de órdenes militares: Portando la cruz de Santiago.
- Clero secular: Conduciendo el Santísimo bajo palio.
- Órdenes religiosas: Dominicos, franciscanos, agustinos, carmelitas, mercedarios y jesuitas.
- Guardias reales: Con uniformes azules y rojos al estilo francés.
- Cocheros y lacayos: Cuidando carruajes y caballos.
- Pueblo en general: Observando desde cerros, azoteas y márgenes del río.
Elementos festivos captados por Arellano:
- Un hombre intentando trepar un palo encebado (cucaña) para ganar un premio.
- Personas bañándose en el río para presenciar la procesión.
- Un personaje alegre señalado como «un buen barón llamado J.a.» que parece bailar de júbilo.
- Japoneses sentados en azoteas a la manera oriental, protegiéndose con sombrillas.
- La cruz atrial con inscripción: «Esta S. Cruz se allo en un monte de la forma q se be».
La pintura muestra también aspectos que hoy nos sorprenden: la policromía brillante de la Antigua Basílica de Guadalupe recién construido, con sus torres decoradas, cúpula pintada con motivos ornamentales, y muros de tezonte aparentemente recubiertos con color más vivo que el natural.
Dato clave: En las salientes de la portada principal de la Antigua Basílica de Guadalupe, Arellano pintó dos muchachos trepados, aprovechando ese espacio como tribuna para ver la procesión. Este detalle indica la escala humana del edificio, y recuerda el mismo recurso que Rafael Sanzio usó en «La expulsión de Heliodoro del templo».
Los Retablos Originales: Esplendor Barroco Perdido
Al entrar a la Antigua Basílica de Guadalupe, los fieles de 1709 quedaron deslumbrados por el retablo mayor que ocupaba toda la altura y anchura del presbiterio. Contratado en 1705 con el maestro Manuel de Nava, fue dorado con oro de 23 quilates y costó la impresionante suma de 16,000 pesos, financiados por Pedro Ruiz de Castañeda.
Retablos del Santuario de 1709
| Retablo | Maestro Constructor | Año de Contrato | Costo | Ubicación | Financiamiento |
|---|---|---|---|---|---|
| Mayor (principal) | Manuel de Nava | 1705 | 16,000 pesos | Presbiterio | Pedro Ruiz de Castañeda |
| Purísima Concepción | Antonio de Roa | 1706 | 6,500 pesos | Lado de la Epístola | Ventura de Medina Picazo |
| San José | Francisco López | 1705 | 1,000 pesos | Testero de sacristía | Juan Bautista Anzaldo |
| Cuarto retablo | Manuel de Nava | 1711 | 9,000 pesos | Lado del Evangelio | Luis de Velasco y Mendoza |
Estos retablos de la Antigua Basílica de Guadalupe, que representaban lo mejor de la artesanía barroca novohispana, incluían columnas salomónicas, esculturas de alta calidad y sagrarios de plata. El retablo mayor aprovechó esculturas del siglo anterior, realizadas entre 1627 y 1636 por Diego Ramírez y doradas por Bartolomé de Mendoza.
Tragedia patrimonial: Todos estos retablos Antigua Basílica de Guadalupe fueron eliminados en la primera mitad del siglo XIX (19) durante «cambios de gusto» que favorecieron la estética neoclásica. Hoy solo podemos imaginar su esplendor a través de descripciones escritas.
Transformaciones del Siglo XIX: Cuando Cambió el Rostro de la Antigua Basílica de Guadalupe
De Colegiata a Basílica
Cuarenta años después de su consagración, en 1750, la Antigua Basílica de Guadalupe fue elevada a Colegiata, estableciéndose un cabildo propio que tomó posesión ese mismo año. Esta dignificación reflejaba la creciente importancia del culto guadalupano en México y en todo el mundo hispánico.
El 24 de mayo de 1904, el papa Pío X otorgó el título de Basílica Menor al templo guadalupano, reconociendo su relevancia en la cristiandad. Desde entonces, el edificio ostentó el nombre de Insigne y Nacional Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe.
Las Modificaciones de Juan Agea y Emilio Dondé (1888-1895)
El cambio más dramático en la historia de la Antigua Basílica de Guadalupe ocurrió durante el porfiriato. Los arquitectos Juan Agea y Emilio Dondé dirigieron obras que transformaron radicalmente al santuario, respondiendo a los gustos de la época que consideraban el barroco como excesivo y preferían la sobriedad neoclásica.
Principales intervenciones decimonónicas:
- Eliminación de retablos barrocos: Todos los retablos de los siglos XVII (17) y XVIII (18) fueron destruidos.
- Apertura de puertas laterales: Se eliminaron las ventanas originales del primer cuerpo para crear accesos a las naves laterales.
- Ampliación posterior: La Antigua Basílica de Guadalupe se extendió más allá de sus torres traseras originales.
- Redecoración completa: Se eliminó la policromía y se aplicó decoración en blanco y oro.
- Nuevo baldaquino: Estructura de mármol en el presbiterio.
- Grandes pinturas murales: Obras que aún se conservan.
- Nuevo órgano: Instrumento fabricado por Francisco Godínez.
- Renovación de bóvedas de la Antigua Basílica de Guadalupe: Incorporando elementos neobarrocos.
Durante estas obras, la imagen guadalupana fue trasladada a la iglesia de Capuchinas el 23 de febrero de 1888, donde permaneció exactamente siete años, siete meses y siete días, regresando discreta y cuidadosamente a la Antigua Basílica de Guadalupe el 30 de septiembre de 1895.
Dato revelador: Al remover el órgano antiguo del coro, se descubrió uno de los capiteles originales. Según los documentos, «conforme a éste se renovaron todos los demás», aunque paradójicamente las bóvedas recibieron ornamentación neobarroca que contrasta con la supuesta fidelidad a lo original.
El resultado fue un edificio híbrido: conservaba la estructura y distribución espacial del siglo XVIII (18), pero su decoración interior correspondía al gusto decimonónico. Los vitrales de la Antigua Basílica de Guadalupe importados agregaron un toque de modernidad, mientras que el mármol del presbiterio le dio solemnidad acorde con su estatus de basílica.
De Basílica a Templo Eucarístico: La Restauración del Siglo XXI
El Problema Estructural
Las intervenciones del siglo XIX (19), particularmente la ampliación posterior de la Antigua Basílica de Guadalupe, tuvieron consecuencias no previstas. El templo comenzó a experimentar graves hundimientos diferenciales causados por:
- Reblandecimiento del terreno: Corrientes subterráneas debilitaron el subsuelo.
- Extensión sobre terreno distinto: La ampliación posterior alcanzó terreno más firme cerca del cerro, creando tensiones estructurales.
- Carga adicional: Los nuevos elementos arquitectónicos aumentaron el peso sin reforzar cimientos.
Para mediados del siglo XX (20), la situación se había vuelto crítica. El piso de la Antigua Basílica de Guadalupe presentaba desniveles alarmantes y las columnas mostraban grietas preocupantes. Se intentaron refuerzos de concreto, pero el problema era más profundo de lo imaginado.
La Nueva Basílica y el Cierre del Edificio Histórico
En 1976, el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez inauguró la Nueva Basílica de Guadalupe con capacidad para 10,000 personas, diseñada específicamente para manejar las multitudes de peregrinos que visitaban el Tepeyac. La imagen guadalupana fue trasladada al nuevo recinto el 12 de octubre de ese año.
La Antigua Basílica de Guadalupe cerró sus puertas al culto. Comenzó entonces un largo proceso de estudios y debates sobre su futuro. ¿Era posible salvar el edificio? ¿Valía la pena el enorme costo de una restauración compleja?
La Restauración: Tecnología al Servicio del Patrimonio
El proceso de salvamento de la Antigua Basílica de Guadalupe representa uno de los proyectos de restauración arquitectónica más complejos realizados en México. Durante más de tres décadas se implementaron medida de recuperación.
Intervenciones principales:
- Estudios de mecánica de suelos: Análisis exhaustivo del subsuelo para comprender los hundimientos.
- Recimentación profunda: Nuevos cimientos que alcanzan estratos estables.
- Separación de la extensión: La ampliación del siglo XIX (19) se separó del edificio original, convirtiéndose en capilla independiente
- Refuerzo estructural: Consolidación de columnas y muros sin alterar su apariencia.
- Recuperación de dimensiones originales: La Antigua Basílica de Guadalupe volvió a tener sus cuatro torres como remates.
- Restauración decorativa: Eliminación de recubrimientos que ocultaban materiales originales.
Dato clave: Aunque no fue posible corregir completamente el desnivel del piso, la recimentación detuvo el hundimiento progresivo, garantizando la estabilidad futura del monumento.
La reapertura el 5 de mayo de 2009 como Templo Eucarístico de Cristo Rey marcó el inicio de una nueva etapa. La Antigua Basílica de Guadalupe recuperó su función religiosa, ahora especializada en la adoración eucarística, mientras que la Nueva Basílica de Guadalupe continúa siendo el centro principal del culto guadalupano.
Cómo Visitar la Antigua Basílica de Guadalupe Hoy
Información Práctica para Visitantes
Ubicación exacta:
Plaza de las Américas 1, Villa de Guadalupe, Gustavo A. Madero, 07050 Ciudad de México.
Horarios de acceso:
- Lunes a domingo: 6:00 a 20:00 horas.
- Misas regulares en diferentes horarios.
- Adoración eucarística permanente.
Cómo llegar:
- Metro: Línea 6 (estación La Villa-Basílica).
- Metrobús: Línea 3 (estación La Villa).
- Automóvil: Estacionamientos disponibles en la zona (con costo).
- Transporte público: Múltiples rutas de autobús llegan a la Villa de Guadalupe.
Qué Observar Durante tu Visita
Elementos arquitectónicos destacados de la Antigua Basílica de Guadalupe:
- Las cuatro torres: Observa cómo enmarcan el edificio, especialmente al atardecer.
- Portadas barrocas: Estudia los detalles escultóricos de las fachadas frontal y lateral.
- Cúpula octogonal: Admira su perfil desde diferentes ángulos en el atrio.
- Vitrales decimonónicos: Especialmente hermosos cuando la luz natural los atraviesa.
- Naves interiores: Recorre las tres naves para apreciar la espacialidad barroca.
- Elementos de tezonte: Observa el característico material volcánico en los muros.
Elementos históricos en el Museo de la Basílica:
- La cruz atrial original mencionada en la pintura de Arellano.
- Ornamentos litúrgicos de diferentes épocas.
- Pinturas guadalupanas de los siglos XVII (17) al XX (20).
- Exvotos y testimonios de devotos.
Combina tu Visita
El santuario guadalupano ofrece múltiples atractivos en un área compacta:
- Nueva Basílica de Guadalupe: Arquitectura moderna de Pedro Ramírez Vázquez.
- Capilla del Pocito: Joya barroca del siglo XVIII (18).
- Capilla del Cerrito: En el sitio de la última aparición.
- Museo de la Basílica de Guadalupe: Colección de arte sacro guadalupano.
- Jardines y plazas: Espacios para descansar y reflexionar.
Tiempo recomendado: Dedica al menos 2-3 horas para visitar tranquilamente la Antigua Basílica de Guadalupe y su entorno inmediato. Si deseas explorar todo el complejo guadalupano con calma, considera una jornada completa.
Un Monumento Vivo de la Fe Mexicana
La Antigua Basílica de Guadalupe representa mucho más que piedras y argamasa. Es un libro abierto donde se escribió la historia espiritual de México durante tres siglos. Desde su construcción entre 1695 y 1709 por los arquitectos José Durán y Pedro de Arrieta, hasta su dramático rescate en el siglo XXI (21), este edificio ha sido testigo silencioso de la transformación de un país.
Caminar hoy por sus naves es hacer un viaje en el tiempo. Aunque los retablos barrocos originales desaparecieron y la decoración cambió en el siglo XIX, el edificio conserva su esencia: la monumentalidad de sus espacios, la elegancia de sus proporciones y la atmósfera de recogimiento que invita a la contemplación.
¿Visitaste la Antigua Basílica de Guadalupe? ¿Qué detalle arquitectónico te impresionó más? ¿Conocías la historia de su construcción y restauración? Comparte este artículo con otras personas que les interese la historia del santuario guadalupano.









