El Pulmón Verde que Nació de una Visión
¿Te has preguntado alguna vez cómo surgió ese oasis verde en medio del bullicio de la Ciudad de México? Los Viveros de Coyoacán son el resultado de décadas de lucha, pasión y determinación de un hombre que entendió algo crucial: sin árboles, no hay futuro para una ciudad.
Imagina el Valle de México a finales del siglo XIX (19). Las montañas circundantes eran taladas sin control, las lluvias torrenciales arrastraban todo a su paso, y la capital comenzaba a sufrir las consecuencias de la deforestación masiva. En ese contexto nació la visión de crear el primer vivero forestal de México, un proyecto que hoy se ha transformado en uno de los espacios públicos más queridos de la Ciudad de México.
Con 39 hectáreas de extensión, los Viveros de Coyoacán son mucho más que un parque nacional. Son un testimonio vivo de cómo la conciencia ambiental de una persona puede transformar el destino de millones. Cada árbol que ves en las calles de la capital tiene, probablemente, su origen aquí.
Miguel Ángel de Quevedo: El Apóstol del Árbol
De Francia a México: Forjando una Conciencia Verde
La historia de los Viveros de Coyoacán comienza con Miguel Ángel de Quevedo, un hombre adelantado a su época. Nacido en Guadalajara en 1862, quedó huérfano a los 18 años y fue enviado a Francia para vivir con su tío, un religioso en Bayonne. Fue en Europa donde despertó su amor por la naturaleza.
Durante sus estudios en el Colegio de Ressore, cerca de los Pirineos, sus maestros combinaban las lecciones con excursiones al campo. Esas caminatas entre bosques y montañas dejaron una huella imborrable en el joven Miguel Ángel De Quevedo. Más tarde, en la Escuela Politécnica de París, conoció al profesor Durand Claye, quien constantemente le advertía: un ingeniero civil sin conocimientos forestales estaba destinado al fracaso, especialmente en un país montañoso como México que sufría de lluvias torrenciales y sequías prolongadas.
El Regreso a México y la Revelación
Cuando Miguel Ángel De Quevedo regresó a México en 1887 con su diploma de Ingeniero Civil de Puentes y Calzadas, llevaba consigo las enseñanzas de sus maestros europeos. Su primer trabajo fue redactar un informe sobre el desagüe del Valle de México para el licenciado José Ives Limantour. Durante este proyecto, Miguel Ángel De Quevedo estudió las observaciones del científico Alexander von Humboldt, quien había señalado que la deforestación de las montañas circundantes era la verdadera causa de las inundaciones en la ciudad.
Dato revelador: Para 1920, el proyecto de desagüe había drenado aproximadamente 600 millas cuadradas de antiguos lechos lacustres del Valle de México.
Pero Miguel Ángel De Quevedo entendió algo que pocos veían en esa época: el problema no era el agua, sino la falta de árboles. Después de un accidente en 1889 que lo obligó a renunciar a su cargo, trabajó como consultor para una compañía de ferrocarriles. Ahí observó con horror cómo las aguas que bajaban de las montañas arrasaban con todo, incluyendo las obras de ingeniería. Al mirar las colinas desnudas, desprovistas de vegetación, confirmó su teoría: sin árboles, no había futuro.
La Lucha por la Conservación Forestal
En 1893, una compañía franco-suiza lo contrató para investigar el potencial de energía hidráulica en México. Durante siete años, profundizó sus estudios sobre cómo los bosques influyen en la producción de corrientes de agua y la regulación del ciclo hidrológico.
El punto de inflexión llegó en 1900, cuando asistió al Congreso de Higiene Urbana y Problemas del Urbanismo en París. Ahí se discutió cómo crear ciudades más sanas mediante la promoción de jardines y parques públicos. De Quevedo regresó a México con una misión clara: convencer al presidente Porfirio Díaz de que la capital necesitaba árboles.
En 1901, logró ingresar como regidor de Obras Públicas del Ayuntamiento de la capital y lanzó su famosa «campaña del árbol». Gracias a su esfuerzo, para 1910 los parques y jardines en la ciudad aumentaron a un 16%.
Del Rancho Panzacola al Parque Nacional: Cronología de una Transformación
Los Inicios: Un Sueño Hecho Realidad (1893-1907)
La historia del terreno que hoy conocemos como Viveros de Coyoacán comenzó de manera curiosa. En 1893, mientras trabajaba para la compañía de Obras Públicas, Miguel Ángel De Quevedo realizaba trabajos extras de medición topográfica en terrenos de Diego e Ignacio Moreno. Como pago, los dueños del Rancho de Panzacola le prometieron darle una sección del terreno.
Pero los trabajos realizados solo cubrían una parte del valor total. ¿Qué hizo Miguel Ángel De Quevedo? Con ingenio, vendió piedra volcánica que se encontraba en el sitio como material de construcción. El negocio fue tan exitoso que en 1898 pudo comprar otra sección del rancho.
En 1901, tras su nombramiento como Regidor de Obras Públicas, Miguel Ángel De Quevedo tomó la decisión que cambiaría el destino de la ciudad: cedió esos terrenos a la nación para fundar los Viveros de Coyoacán. Su visión era clara: crear un sistema de producción de árboles que pudiera reforestar toda la capital.
El Apoyo Presidencial (1907-1911)
Durante años, Miguel Ángel De Quevedo buscó apoyo para expandir su proyecto. En 1907, finalmente logró que José Ives Limantour, Secretario de Hacienda, visitara el vivero. Limantour quedó impresionado por la cantidad de árboles jóvenes creciendo en el lugar.
El funcionario convenció al presidente Porfirio Díaz de visitar el sitio. Cuando el presidente vio con sus propios ojos lo que Miguel Ángel De Quevedo había logrado, quedó sorprendido y decidió que el proyecto merecía el apoyo del gobierno federal. Ese mismo año se logró la fundación oficial del primer vivero forestal mexicano.
| Año | Evento Clave |
|---|---|
| 1893 | De Quevedo recibe terrenos del Rancho Panzacola como pago |
| 1901 | Fundación informal de los Viveros; De Quevedo cede sus terrenos |
| 1907 | Fundación oficial con apoyo del presidente Porfirio Díaz |
| 1917 | Reconocimiento oficial del vivero |
| 1938 | Declaración como Parque Nacional por el presidente Lázaro Cárdenas |
Años Turbulentos: Revolución y Exilio (1911-1916)
Cuando Francisco I. Madero derrocó a Porfirio Díaz en 1911, De Quevedo temió por su proyecto. Sin embargo, Madero apoyó sus esfuerzos de conservación forestal y hasta creó una reserva forestal en Quintana Roo.
Pero en 1913, tras el golpe de estado de Victoriano Huerta y el asesinato de Madero, todo cambió. Huerta no tenía ningún interés en la conservación de bosques. Los choques con De Quevedo fueron constantes. Cuando un amigo le advirtió que querían asesinarlo, De Quevedo se vio obligado a abandonar México en 1914.
Dato clave: Justo cuando De Quevedo se exilió en Francia, el Vivero Coyoacán producía 2.4 millones de árboles al año.
Durante su exilio, estudió prácticas forestales en Europa mientras la Revolución Mexicana destruía muchos de sus esfuerzos ambientales en el país.
El Regreso Triunfal (1916-1938)
En 1916, con Victoriano Huerta derrocado, Miguel Ángel De Quevedo regresó a México para continuar su campaña. Trabajó con el Secretario de Obras Públicas Pastor Rouaix y en 1917 logró que el presidente Venustiano Carranza decretara al Desierto de los Leones como el primer parque nacional de México.
En 1922 creó la Sociedad Forestal Mexicana, que presionó para mejorar las leyes forestales. Finalmente, en 1926, durante el gobierno de Plutarco Elías Calles, se publicó la primera ley forestal integral de México.
El momento culminante llegó en 1934, cuando el presidente Lázaro Cárdenas creó el Departamento Autónomo Forestal de Caza y Pesca bajo la dirección de Miguel Ángel de Quevedo. Y el 26 de septiembre de 1938, Cárdenas declaró toda la población de Coyoacán, incluyendo los Viveros, como parque nacional con el nombre «El Histórico Coyoacán».
Miguel Ángel De Quevedo finalmente vio cumplir el esfuerzo de toda una vida. Murió en 1946, dejando un legado verde que sigue beneficiando a millones de personas.
¿Sabías que Coyoacán tiene más de mil años de historia? Aquí te lo cuento todo.
La Expansión Territorial: Cómo los Viveros Crecieron Década tras Década
Los Viveros de Coyoacán no llegaron a sus 39 hectáreas actuales de la noche a la mañana. Fue un proceso gradual de adquisiciones que tomó más de tres décadas.
Las Compras Históricas
Después de que Miguel Ángel De Quevedo cediera sus terrenos iniciales, el gobierno federal comenzó una serie de compras estratégicas:
Década de 1910:
- 1911: Adquisición del «Potrero del Attilio» (301,400 m²) propiedad de María Refugio S. de Aguayo
- 1912: Compra del terreno «Ramirezco» (5,137 m²) propiedad de Juan Rondero
Década de 1920:
- 1918: Adquisición de «Los Sanciprianes» (5,007 m²) de Angela Ramírez
- 1919: Compra de «El Nozquite» (2,408 m²) propiedad de Julián Carrillo
- 1921: Dos adquisiciones: un terreno de 902 m² de Refugio Zamora y otro de 2,611 m² entre la Escuela Nacional Forestal y el Vivero central
- 1922: Compra de «El Mezquite» (7,543 m²) y el predio «Fernández» (34,706 m²)
- 1923: De Quevedo dona el «Solar del Río» (18,845 m²) y se compra otro terreno de 972 m²
Década de 1930:
- 1934: Adquisición de «El Robles» (2,225 m²)
- 1935: Compra del terreno «Torresco» (9,876 m²)
Además, se adquirieron otros dos terrenos en fechas desconocidas: el «Fernández» de 21,534 m² y el «Mezquital» de 13,172 m².
La Declaración como Parque Nacional
El auge del vivero fue tal que en 1938, el presidente Lázaro Cárdenas decidió protegerlo oficialmente al declararlo parque nacional. Este reconocimiento garantizó su preservación para las futuras generaciones.
Los Viveros en la Era Moderna: Usos y Transformaciones
La Evolución del Espacio (1910-1985)
A medida que la ciudad crecía, los Viveros de Coyoacán también evolucionaron. Dejaron de ser exclusivamente un centro de producción forestal para convertirse en un espacio multifuncional:
Cambios Institucionales:
- 1910: Se instalan oficinas administrativas en el predio
- 1958: El Instituto Nacional de Investigación Forestal establece su sede en los Viveros
- 1960: Construcción de la calle Pérez Valenzuela para mejorar el acceso a Coyoacán
- 1975: La Secretaría de Agricultura ocupa un área para sus oficinas
Espacios Comerciales y Recreativos:
- 1960: La Exposición de Plantas, autorizada originalmente en 1856 por el presidente Ignacio Comonfort, se vuelve permanente ocupando 11,000 m²
- 1960: Construcción de las oficinas de SAGARPA junto a la exposición
- 1973: Se oficializan los recorridos guiados dentro de los Viveros
- 1981: Se crea el parque José Gorostiza en el predio de la Secretaría de Salubridad
Consolidación Física:
- 1985: Se establece oficialmente el predio completo de los Viveros con la creación de la barda con arcos que aún persiste en los límites del sitio
- Década de 1980: Comienzan las exposiciones de floricultura y las actividades deportivas organizadas. Con la creación de otros viveros en la ciudad, la producción de parcelas fue gradualmente abandonada
Qué Encontrarás Hoy en los Viveros de Coyoacán: Guía Práctica para Visitantes
Información General para tu Visita
Horarios:
- Lunes a Domingo: 6:00 a 18:00 horas
- Horario de donación de plantas: Lunes a viernes de 8:00 a 13:30 horas
Ubicación y Cómo Llegar:
- Dirección: Avenida Progreso #1, Colonia Del Carmen, Alcaldía Coyoacán, C.P. 04100
- Metro: Estación «Viveros/Derechos Humanos» de la Línea 3 (verde)
- Autobuses: Rutas que pasan por Avenida Universidad e Insurgentes (14, 14-A, 142, entre otros)
Entrada: Completamente gratuita.
Actividades y Espacios
Para Deportistas y Runners
Los Viveros de Coyoacán son uno de los destinos favoritos de los corredores en la CDMX. ¿Por qué? Porque ofrecen:
- Pista principal: 2.1 kilómetros de superficie de arcilla volcánica (tepetate rojo), completamente plana y perfecta para entrenamientos de distancia
- Pasillos arbolados: Ideales para repeticiones de velocidad o entrenamientos específicos
- Baños gratuitos: Tres áreas distribuidas estratégicamente
- Zonas de estiramiento: Seis áreas acondicionadas para calentamiento y enfriamiento
- Horario ideal: Las primeras horas de la mañana (6:00-8:00 AM) son las más frescas y tranquilas
Consejo de Guía Local: La pista es regada diariamente entre las 4:30 y 6:00 AM por la asociación «Amigos de los Viveros», lo que la mantiene en excelentes condiciones.
Además del running, aquí puedes practicar:
- Caminata
- Yoga
- Tai Chi
- Karate y artes marciales
- Boxeo
- Meditación
- Aerobics
- Hasta tauromaquia sin toros (prácticas de capote)
Para Familias con Niños
Los Viveros son un espacio familiar por excelencia:
- Áreas de juegos infantiles: Especialmente cerca de la entrada por la calle Progreso
- Zonas de picnic: Espacios amplios con sombra para pasar el día
- Observación de fauna: ¡Cientos de ardillas! Son las verdaderas estrellas del parque y los niños se divierten muchísimo observándolas y fotografiándolas
- Educación ambiental: El «Arboretum» ofrece talleres sobre reforestación y cuidado del medio ambiente
Áreas Especializadas
Zona de Producción Forestal: El vivero sigue cumpliendo su función original. Actualmente produce más de 20 especies forestales:
- Ahuehuete
- Cedro blanco
- Fresno
- Jacaranda
- Pino chino
- Pino blanco
- Pino piñonero
- Trueno común
- Liquidámbar
- Encino
Exposición Permanente de Floricultura y Viverismo: Ubicada en la Avenida México 100, esta zona comercial ofrece:
- Compra de plantas ornamentales
- Árboles frutales
- Suculentas y cactáceas
- Herramientas de jardinería
- Asesoría personalizada
Instalaciones Institucionales:
- Instituto Nacional de Investigación Forestal
- Oficinas de SEMARNAT (Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales)
- Instalaciones de SAGARPA
Espacios Naturales:
- Zona de composta
- Semillero
- Zona árida
- Humedal
- Río Magdalena (corre a lo largo del costado poniente del parque)
Normas y Recomendaciones Importantes
❌ NO Está Permitido:
- Mascotas: No se permite la entrada con perros u otros animales domésticos
- Bicicletas: Están prohibidas dentro del parque
- Balones: No puedes ingresar con balones de ningún tipo
- Fotografía profesional: Se requiere permiso especial para sesiones con equipo profesional (trípodes, iluminación, etc.). Los vigilantes en bicicleta te lo harán saber
✅ SÍ Lleva Contigo:
- Ropa cómoda: Preferiblemente ropa deportiva y zapatos para caminar
- Protector solar: Aunque hay áreas sombreadas, algunas zonas están expuestas
- Agua: Es fundamental mantenerte hidratado, especialmente si vas a hacer ejercicio
- Bolsas para basura: Ayuda a mantener limpio el parque
- Cámara o celular: Las ardillas y los paisajes son perfectos para fotografías casuales
- Manta o tapete: Si planeas hacer picnic o yoga
Consejos de Guía Local para Aprovechar tu Visita
1. Planifica tu llegada: Si vienes en auto, considera que el estacionamiento es limitado. Es mejor usar transporte público. La estación del metro está justo en una de las entradas.
2. Elige tu entrada estratégicamente: Los Viveros tienen cuatro entradas:
- Entradas 1 y 2: Más cercanas al metro, ideales si vienes en transporte público
- Entradas 3 y 4: Te llevan al centro de Coyoacán, perfectas si planeas visitar después el mercado, la Plaza Hidalgo o el Museo Frida Kahlo
3. Recorre los pasillos con calma: El parque está diseñado como una mini ciudad con sus propias calles y nombres. Hay mapas gigantes en las entradas para que no te pierdas. Las calles llevan nombres de árboles como «Catalpás».
4. Visita «La Madriguera»: Es el centro de operaciones de «Amigos de los Viveros», ubicado en la puerta número 3. Abre de lunes a viernes de 6:30 AM a 11:00 AM y sábados y domingos de 6:30 AM a 1:00 PM. Aquí puedes obtener información y apoyar las actividades de conservación.
5. Combina tu visita: Al salir por la puerta 4 y girar a la izquierda, encontrarás la Exposición Permanente de Flores y Plantas. Es el lugar perfecto para comprar plantas para tu hogar después de un paseo relajante.
6. Respeta la naturaleza: Las ardillas son adorables pero no debes alimentarlas. Tampoco arranques flores o plantas. Los Viveros siguen siendo un centro de producción forestal importante.
7. Seguridad: Si llevas auto, no dejes objetos de valor a la vista. Aunque el parque es seguro, las calles aledañas pueden tener problemas de robos a vehículos.
8. Eventos especiales: A lo largo del año se organizan carreras, talleres y actividades especiales. La asociación «Amigos de los Viveros» organiza una carrera anual donde incluso te regalan un arbolito del vivero.
Datos Curiosos que Debes Conocer
| Dato | Descripción |
|---|---|
| 🌳 Visitantes diarios | Aproximadamente 2,500 en días laborales y hasta 3,000 los fines de semana |
| 🏃 Corredores diarios | Se estima que más de 1,000 deportistas usan la pista cada día |
| 🌲 Especies de árboles | Más de 20 especies diferentes se producen actualmente |
| 🐿️ Habitantes famosos | Cientos de ardillas que se han convertido en la atracción favorita de los niños |
| 💨 Aroma característico | Los eucaliptos esparcen su fragancia por todo el parque |
| 📏 Superficie total | 39 hectáreas de pulmón verde en plena CDMX |
El Legado Verde: Programa de Donación de Árboles
Una de las funciones más importantes de los Viveros de Coyoacán es la donación de árboles para reforestar la ciudad. Si te interesa contribuir al medio ambiente, aquí está la información:
¿Quién puede solicitar árboles?
- Personas físicas
- Organizaciones civiles
- Instituciones públicas y privadas
- Escuelas
- Empresas
¿Cuántos árboles puedes adoptar? Hasta 10 arbolitos por persona o institución, con el compromiso de plantarlos en tu comunidad.
Requisitos:
- Presentarte en el horario de donación (lunes a viernes, 8:00-13:30 horas)
- Tener un plan de dónde los plantarás
- Comprometerte a su cuidado
¿Por qué es importante? Muchos de los árboles que hoy ves en parques, camellones y banquetas de la CDMX provienen de los Viveros de Coyoacán. Adoptar un árbol significa ser parte de la historia de reforestación que comenzó hace más de 120 años.
Un Legado que Sigue Vivo
Los Viveros de Coyoacán son mucho más que un parque. Son un recordatorio de que las acciones de una persona con visión pueden cambiar el destino de millones. Miguel Ángel de Quevedo, el «Apóstol del Árbol», dedicó su vida a convencer a un país entero de que los bosques no eran un obstáculo para el progreso, sino su fundamento.
Hoy, cuando caminas bajo la sombra de los eucaliptos, cuando observas a los corredores completar sus vueltas en la pista de arcilla, cuando ves a las familias disfrutando de un día al aire libre, o cuando admiras a las ardillas jugueteando entre los árboles, estás presenciando el resultado tangible de esa visión.
En una ciudad de más de 20 millones de habitantes, donde el concreto amenaza con devorar cada espacio verde, los Viveros de Coyoacán se mantienen como un oasis de resistencia. Son un pulmón verde que produce oxígeno, un centro de biodiversidad que alberga cientos de especies, un espacio de recreación que recibe miles de visitantes diarios, y un símbolo de que es posible armonizar el desarrollo urbano con la conservación de la naturaleza.
Tu Turno de Contribuir
Ahora que conoces la historia y el valor de este parque nacional, ¿qué vas a hacer?
- Visítalo: No solo leas sobre él, ve y experiméntalo con tus propios sentidos
- Respétalo: Sigue las normas, no generes basura, cuida las plantas
- Compártelo: Lleva a tu familia y amigos, cuéntales la historia de De Quevedo
- Apóyalo: Considera hacer una donación a «Amigos de los Viveros» o participar en sus actividades
- Adopta un árbol: Sé parte del legado de reforestación de la ciudad
Los Viveros de Coyoacán existen porque alguien tuvo la valentía de soñar con una ciudad más verde. Ahora, 124 años después, ese sueño sigue vivo. Y depende de nosotros, de ti, de mí, de todos, asegurarnos de que siga siendo realidad para las próximas generaciones.
Información de Contacto
Viveros de Coyoacán
- Teléfono: (55) 5622-7091
- Dirección: Avenida Progreso #1, Colonia Del Carmen, Coyoacán, C.P. 04100
- Administración: Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT)









